El Clásico Mundial se convierte en la vitrina perfecta para estelar pelotero de Miami
Vino a empuñar de emergente en el juego inicial y no lo sentaron más. Christian Yelich era una figura en ascenso antes del Clásico Mundial de Béisbol, pero su nombre resuena de otra manera en los estertores del torneo. Una estrella entre estrellas.
En medio de una constelación de peloteros de calibre, que el manager Jim Leyland haya colocado al jardinero de los Marlins en el tercer puesto de la alineación, dice a las claras lo que ha representado este huesudo pelotero de cara aún infantil para la escuadra nacional.
"Ha sido muy consistente y se ha ganado el tiempo de juego'', expresó al final de la ronda en Miami Leyland. "Algunos de estos muchachos solo los veía en televisión. Tenerlos cerca ha sido una bendición''.
Al momento de redactar esta nota, Yelich conectaba para .292 con seis anotadas, tres dobles y dos impulsadas en siete encuentros con Estados Unidos, además de exhibir una sólida defensa al lado de multiganadores del Guante de Oro como Adam Jones y Andrew McCutchen.
Uno de los primeros en aceptar la invitación para estar en el Clásico, Yelich respondió de manera afirmativa con dos motivos en mente: saludar a su hermano que sirve en las Fuerzas Armadas y recordar la memoria de José Fernández.
Pero una vez que se puso el uniforme de las barras y las estrellas, ha sido de los que más ha disfrutado la experiencia, a la vez que cosecha elogios de quienes poco o nada sabían de él por su inserción dentro de un mercado chico como Miami.
"El no llama mucho la atención, porque realmente los Marlins no han estado en la postemporada'', expresó el dirigente de los peces Don Mattingly a MLB.com. "Así que no les vas a prestar atención a este tipo de jugadores. La temporada pasada estuvimos algo más cerca de los playoffs. Creo que el Clásico Mundial le ha venido bien. Es un jugador de todos los días. Si lo ves todos los días, lo vas a apreciar más''.
Y el mundo ha tomado nota del tercer hombre en el lineup norteamericano, que llegara a las Grandes Ligas en el 2013 sin muchos aspavientos, pero que en el 2014 ganara un Guante de Oro, conectara para .300 en el 2015 y conquistara un Bate de Plata en el 2016.
Si en la contienda anterior superó sus marcas de imparables (174), dobles (38) y conectara por primera vez más de 20 cuadrangulares (21), las exigencias para el 2017 son superiores en todos los sentidos.
No solo tendrá que patrullar el exigente jardín central, sino que los Marlins quisieran verlo convertido en un hombre capaz de sacar 30 pelotas del parque y un perenne contendor al título de bateo en la Liga Nacional.
Para los amantes de la sabermetría valga decir que Yelich disminuyó en un 20 por ciento sus conexiones por el suelo e incrementó en 56.5 los batazos de línea o elevados, además de disfrutar de la mejor correlación de su carrera entre ponches (138) y boletos (72).
Muchas de estas cosas, sin embargo, apenas se hubieran comentado fuera de Miami de no haber sido por este Clásico que ha colocado a Yelich como una figura a tener en cuenta, sacándolo del cuasi anonimato en que vivía.
"El Clásico ha sido una posibilidad tremenda para mí'', confesó Yelich. "No voy a olvidar lo que he experimentado por estos días, ni lo que he pasado al lado de mis compañeros de equipo. Vestir el uniforme de Estados Unidos te ofrece una perspectiva distinta en todos los sentidos''.

Esta historia fue publicada originalmente el 22 de marzo de 2017, 1:43 p. m. with the headline "El Clásico Mundial se convierte en la vitrina perfecta para estelar pelotero de Miami."