Béisbol

Último adiós al inolvidable narrador cubano, enterrado el viernes en Miami

El padre José Luis Menéndez realiza la homilía junto a las oraciones a Rafael "Felo" Ramírez en la Iglesia Nuestra Señora de Guadalupe en el Doral, viernes 25 de agosto, 2017.
El padre José Luis Menéndez realiza la homilía junto a las oraciones a Rafael "Felo" Ramírez en la Iglesia Nuestra Señora de Guadalupe en el Doral, viernes 25 de agosto, 2017. sballestas@miamiherald.com

Bajo una lluvia que no cedía, el viernes en Miami enterraron un cachito de Cuba. Felo Ramírez, la gran voz del béisbol, recibió el último adiós de quienes le admiraban y sabían bien de cerca de su grandeza humana. El hombre que nació para amar y servir inició el camino definitivo a la inmortalidad.

“Todos los días Felo salía de su casa con una primera preocupación, ayudar a una persona”, comentó el padre José Luis Meléndez, en la misa celebrada en la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, en el Doral. ‘Imaginen si todos en el mundo hacemos un bien a una persona”.

Han sido días difíciles para quienes tuvieron el privilegio de estar cerca de Felo, quien se despidió de la vida terrenal luego de 94 años de entregarle su existencia al béisbol y mantenerse aferrado a la narración contra viento y marea, contra el tiempo y el pronóstico.

Un accidente mientras se encontraba de gira con el equipo a fines de abril fue el inicio del fin de su presencia humana. Al menos, se fue como él quería, sin dejar de trabajar en lo que amaba y rodeado del cariño de los suyos.

Ha sido un año terrible para los Marlins que perdieron a su mejor y más joven promesa en José Fernández -ya pronto será el primer aniversario de su partida- y ahora pierden al ícono que estuvo desde el primer día, aquel que solía decir que ellos estaban ganando.

“La mejor manera de rendirles tributo es con nuestro juego diario, con el sentimiento de que somos profesionales y debemos dar el máximo en cada momento”, apuntó Mike Hill, presidente de operaciones de béisbol del club. “Mi mamá y mis abuelos cubanos eran seguidores de Felo. Yo también aprendí a quererlo, a apreciarlo”.

En un silencio respetuoso que solo podían cortar el azote del agua y los cánticos religiosos, el recuerdo de Felo parecía impregnar todos los lugares de la iglesia, allí estaba Maritza, la mamá de Fernández, varios miembros de la organización, amigos de toda una vida y sus familiares más cercanos.

“No podía abandonar a Felo en un día como hoy, no me lo habría perdonado”, aseguró el jardinero Marcell Ozuna. “Voy a extrañar mucho su alegría, sus chistes. No podré abrazarlo más. Perder a José primero y ahora a Felo, son dos golpes muy difíciles de superar. Hay que encontrar fuerzas para seguir adelante”.

Nadie supo como Yiki Quintana encontró las suyas para leer un homenaje a su compañero de dupla radial. Durante los últimos años, le había servido de apoyo y guía, como un hijo que asiste al padre de manera tierna y bondadosa.

Quintana hubiera querido pedirle ayuda a Felo para hablar sobre él, pero sabía que el miembro del Salón de la Fama, con esa sencillez a prueba de bala le hubiera respondido: “Dí lo primero que se te ocurra”.

“Felo entró por derecho propio en el Templo de los Inmortales de las Grandes Ligas, también está en del béisbol del Caribe, de Puerto Rico y de Venezuela”, recordó Quintana. “Sólo le faltó cumplir un sueño: volver a narrar en una Cuba libre”.

Según Quintana, la partida de Felo al cielo tal vez sirva para narrar un juego entre ángeles, donde actúen dos de sus peloteros favoritos, Roberto Clemente y Fernández. Poco después rompía en llanto.

Al igual que otros tantos gigantes de la diáspora cubana, como Celia Cruz o Álvarez Guedes, el tema de la vuelta a Cuba era recurrente, ineludible, pero por el momento la tierra húmeda de Miami servirá de casa al cuerpo de Felo Ramírez, aunque su memoria seguirá viva a través de todas las épocas.

“Es un día triste, pero también para sentirnos orgullosos de ser latinos y cubanos”, afirmó el exmánager y actual coach de tercera Fredi González. “No pudo volver a narrar en su patria, pero la patria era él, donde quiera que tuviera un micrófono delante, él hablaba por todos nosotros”.

Afuera de la iglesia seguía lloviendo, pero con un sonido diferente.

Esta historia fue publicada originalmente el 25 de agosto de 2017, 5:10 p. m. with the headline "Último adiós al inolvidable narrador cubano, enterrado el viernes en Miami."

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA