Alejandro Rosario, con las Grandes Ligas escritas por todo el cuerpo
El camino hacia las Grandes Ligas está empedrado de promesas que no llegaron a ninguna parte, pero Alejandro Rosario está convencido de que nada ni nadie le impedirá llegar a la meta del mejor béisbol del mundo dentro de pocos años.
Considerado el mejor lanzador de Estados Unidos y uno de los mejores del mundo en la categoría Sub-15, Rosario vive en el humilde silencio de la Miami Christian School, pero dentro del universo de los scouts saben bien lo que vale este chico que sostiene una recta de 93 millas por hora y llega a tocar las 97.
"La velocidad es algo importante, igualmente lo son los lanzamientos secundarios'', afirma este chico de raíces dominicanas. "Pero lo que más valoro es la valentía, la confianza para retar a los bateadores y creer que puedes dominarlos. La actitud por encima de todo''.
EL AS DE ESTADOS UNIDOS
Rosario era conocido para un grupo de iniciados en los secretos del béisbol estudiantil de Miami, pero su nombre comenzó a sonar con fuerza después de que representara a Estados Unidos en el Panamericano de la categoría celebrado este agosto en Colombia.
En dos choques -ganó uno y el otro no lo pudo terminar por una fuerte lluvia- con la selección nacional, Rosario demostró sus habilidades y su posición por encima del resto de los pitchers de su generación.
"Representar a Estados Unidos y a Miami fue algo muy grande para mí, algo que no olvidaré nunca'', agregó Rosario, quien se encuentra en su primer curso de preuniversitario. "Lo veo como un paso más en mi meta de llegar a las Grandes Ligas, aunque aún me falta bastante por recorrer y aprender''.
Como muchos niños de esta ciudad, el recorrido de Rosario comenzó en parques como el Tamiami, donde su madre Patricia lo llevaba desde bien chico, al punto de celebrarle los tres años después de un encuentro de pelota.
Sacando horas de donde no había y con un sacrificio enorme, Patricio veló porque el chico siguiera su desarrollo y fuera entendiendo, con la ayuda de los coaches, los secretos de un juego tan complejo como el béisbol.
"Se pasaba todo el tiempo con una pelota en la mano, jugaba todas las posiciones y era tanta su pasión que poco a poco me percaté que era algo diferente'', recuerda la madre. "Un día le pregunté a su coach, Willie Pérez, quién iba a lanzar por el equipo y él me respondió que Alejandro. Al verlo trabajar, me convencí de que su talento era especial''.
LA MUERTE DEL IDOLO
Pero no todo ha sido fácil en la vida de Rosario, quien creció con la vista puesta en su ídolo Yordano Ventura. Cuando supo de la muerte del lanzador dominicano en enero del 2017, pensó que no iba a encontrar otra figura para seguir en las Mayores.
Sin embargo, ahora admira por encima de todos al relevista de los Yankees Aroldis Chapman, en quien ha encontrado algo de Ventura por su manera de encarar a los bateadores y la potencia del brazo.
"La muerte de Yordano fue un golpe duro para mí, estuve varios días con la mente en blanco'', reveló Rosario. "Pero no me pierdo ninguna de las actuaciones de Chapman. Me gusto mucho verlo trabajar''.
Gusto también da ver a Rosario con su todavía tierna edad que no encaja para nada con la velocidad que exhibe y, sobre todo, la madurez para enfrentar los malos momentos, recuperarse y dominar.
En su escuela están decididos a protegerlo para que pueda cumplir su sueño, sin quemarle etapas ni perder de vista su evolución natural.
"Alejandro tiene Grandes Ligas escrito por todo el cuerpo'', afirma el coach de pitcheo de Miami Christian, Ernesto González. "Pudiera estar largo rato describiendo sus habilidades, pero sobre todo te diré que es guapo, guapo, guapo. Sin duda, a su edad es el número uno de la nación''.

Esta historia fue publicada originalmente el 30 de agosto de 2017, 0:36 p. m. with the headline "Alejandro Rosario, con las Grandes Ligas escritas por todo el cuerpo."