Irma se llevó el sueño de regreso del Capitán de Miami y solo le dejó una estela de frustración
Martín Prado no se lo desearía ni a su peor enemigo. Un jugador incombustible como el venezolano ha visto borrada su sonrisa del rostro por un año que ha tensado al máximo su capacidad de resistencia, su liderazgo de capitán de los Marlins.
De lesión en lesión desde el inicio de temporada, las últimas esperanzas de regresar al terreno quedaron enterradas bajo las ráfagas del Huracán Irma, que lo obligo a suspender todas las actividades relacionadas con el béisbol durante una semana.
"Me parece que he vuelto casi a cero, que lo que había adelantado fue en vano'', comentó Prado con los sentimientos a flor de piel. "Todo lo que ha podido ir mal, ha pasado. He vivido un carrusel de emociones, de altos contrastes. He tratado de ocultarlo al resto de mis compañeros, pero ha sido muy duro''.
Por estos días, Prado ha reanudado su recuperación y el lunes se le vio capturando algunos roletazos en tercera base, aunque en el equipo dan por sentado que no se le verá nuevamente en un partido regular.
El 28 de julio al venezolano se le realizó una artroscopía para limpiarle la rodilla derecha en lo que fue su tercer viaje a la lista de inhabilitados, que en principio le iba a tomar unas cinco semanas para volver a la acción.
"Quisiera verlo tomar un turno aunque sea, ponerlo a jugar en alguna situación que le permita recuperar la confianza'', afirmó el manager Don Mattingly. "Pero si no está apto, tampoco lo voy a forzar. Ya no vale la pena arriesgar nada con él, cuando restan tan pocos encuentros''.
Más allá de cualquier consideración, la temporada de Prado ha sido decepcionante desde que en marzo se lesionará en el Clásico Mundial de Béisbol y no pudiera establecer una continuidad con los Marlins.
Si las primeras dos visitas a la lista fueron resultados de lesiones en el tendón de la corva, esta última que terminó en operación estaba relacionada con molestias en la rodilla, confinándolo a solo 140 turnos en 37 juegos.
Prado, que a fines de la contienda pasada firmó una extensión contractual de tres temporadas y $40 millones, siempre fue visto como un caballo de batalla al punto que desde el 2009 al 2016 siempre sobrepasó los 125 encuentros por año.
Debido a sus encontronazos con la salud, la línea ofensiva del capitán de los Marlins (.250/.279/.357) dejaba mucho que desear en comparación con sus números históricos, aunque nada era peor que su ausencia de los diamantes.
"No hay cosa peor que sentirse apartado del grupo por problemas de salud'', recalcó Prado. "Sabemos que esto es parte del juego, pero luego cuando te toca, te preguntas por qué te esta pasando a ti. Sé que el momento es negativo para mi carrera, pero voy a seguir trabajando fuerte para mirar de frente a la próxima temporada''.
▪ Miguel Rojas, quien debió salir del juego del domingo con una molestia en el hombro izquierdo, expresó su confianza de volver cuanto antes, aunque este martes sería sometido a un examen de resonancia magnética.
"Ese hombro me ha estado dando problemas desde hace un tiempo y me duele cuando me estiro demasiado'', comentó Rojas. "Pero puedo jugar con dolor. Hoy tomé práctica de bateo y no tuve problemas. No voy a perderme estos últimos días por nada del mundo''.
▪ La presencia de Giancarlo Stanton como tercer bate - por primera vez desde el 9 de junio del 2015- llamó la atención, pues el slugger de Miami ha sido utilizado desde mediados de mayo en el segundo puesto de la alineación con buenos resultados.
"No se trata de algo fuera de lugar, sino de aprovechar a Giancarlo en ese lugar con la ausencia de Yelich [a quien se le dio un día de descanso]'', aclaró Mattingly.
Esta historia fue publicada originalmente el 18 de septiembre de 2017, 5:02 p. m. with the headline "Irma se llevó el sueño de regreso del Capitán de Miami y solo le dejó una estela de frustración."