Béisbol

La derrota y la lluvia empañan la fiesta inaugural de los Marlins


Giancarlo Stanton, de los Marlins, reacciona luego de poncharse en el noveno inning contra los Bravos, el lunes.
Giancarlo Stanton, de los Marlins, reacciona luego de poncharse en el noveno inning contra los Bravos, el lunes. el Nuevo Herald

Lo que parecía una tarde gloriosa para un Día Inaugural de una temporada de Grandes Ligas se convirtió en una noche gris, que incluyó una inesperada demora de 16 minutos por una lluvia que nadie esperaba.

Muchos de los 36,969 aficionados presentes en el gigante de La Pequeña Habana vieron -y mostraron su malestar con un abucheo por la demora en cerrar el techo- en la lluvia un mal presagio que antecedió el lunes a la derrota 2-1 de los Marlins frente a los Bravos de Atlanta.

“El terreno se puso un poco duro y la demora me obligó a calentar dentro del parque”, expresó Henderson Alvarez, quien cargó con la derrota, a pesar de admitir dos carreras impulsadas por Nick Markakis en siete entradas. “Quizá eso influyó algo en el resultado”.

Los peces pueden culpar a la lluvia cuanto quieran, hasta decir que una caída de Dee Gordon en lo que parecía un seguro toque de bola en la octava, resultó responsabilidad de la humedad de la arcilla.

Pero la causa de este fracaso inicial habría que buscarla, entre otras cosas, en un mal corrido de bases de Giancarlo Stanton en la cuarta tratando de llegar a tercera con un hit de Martín Prado y en una doble matanza con las bases llenas y sin outs en la séptima producto de un batazo de Jarrod Saltalamacchia.

“Claro que quería dar un batazo y ayudar a mi equipo a ganar, pero no pudo ser, será para la próxima”, exclamó el receptor de los Marlins. “Aquí en Grandes Ligas no hay enemigo pequeño. Es apenas un primer juego”.

En ese entrada y con los ángulos congestionados, podía considerarse que el alto mando enviaría a Ichiro Suzuki a empuñar de emergente por Saltalamacchia, pues sin outs solo se necesitaba poner la bola en movimiento con un hombre más veloz para encontrar el empate.

Pero el mánager Mike Redmond decidió mantener a su receptor, quien conectó un roletazo de frente a tercera base ante un lanzamiento de Luis Avilán que sirvió para sacar out en la goma y la inicial, poniendo virtualmente punto final a los chances de los locales.

“Vamos, se trata del primer juego, ¿por qué voy a sustituir a Salty?”, comentó algo incómodo Redmond. “El tendrá otras oportunidades de pegar el batazo bueno. Ha estado en situaciones similares en múltiples ocasiones”.

Alvarez sostuvo un buen duelo con el colombiano Julio Teherán, quien admitió una limpia en cinco entradas y fue secundado por un bullpen que contuvo la amenaza local durante cuatro tramos.

Los Marlins dependerán este martes de los envíos de Matt Latos, quien creció en el sur de la Florida.

“Para mí es un orgullo lanzar delante de tanta gente que me conoce desde muy joven”, indicó Latos. “Tal vez esté un poco ansioso, pero creo que podré enfocarme y darle a mi equipo un buen chance de ganar”.

Siga a Jorge Ebro en Twitter: @jorgeebro

Esta historia fue publicada originalmente el 6 de abril de 2015, 9:11 p. m. with the headline "La derrota y la lluvia empañan la fiesta inaugural de los Marlins."

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