Jeter y los Marlins le tienden una mano a la comunidad de Miami
Durante su ilustre carrera de jugador, Derek Jeter nunca descuidó el lado humanitario. Ahora como director ejecutivo de los Marlins ha prometido acercar más al equipo con la comunidad que le rodea y por eso se le vio este viernes en la repartición de comidas a familias desfavorecidas de La Pequeña Habana.
“Estos días son muy importantes para nosotros porque se trata de ayudar a los demás”, dijo Jeter en la entrega de comida a más de mil familias en Miami. “Para nosotros siempre es importante estar cerca de la comunidad”.
Jeter compartió con varias de la personas que recibieron alimentos y en nombre de los Marlins entregó un cheque de $2,000 a la organización “Feeding South Florida”.
“Yo no podía perderme un día como este”, afirmó Miguel Rojas torpedero de los Marlins, a quien se le preguntó sobre el tema de la posible venta de Giancarlo Stanton. “No quiero ni pensar en eso. Solo quiero pensar en ese premio que ganó merecidamente. Lo llamé ayer para felicitarlo y decirle lo orgulloso que estaba de él”.
Sobre Stanton y el premio de Jugador Más Valioso, que recibió recientemente, Jeter dijo : “Es un tremendo éxito que corona una gran temporada para Stanton”.
Pero cuando un periodista le preguntó si lo iba a mantener en el equipo se limitó a decir: “Hoy es el día de dar gracias, mi amigo”.
El evento pone punto final de una manera noble a una semana que cuando menos se puede caracterizar de interesante y llena de primicias para el hombre que también es dueño minoritario de los peces.
Su nombre se ha visto en boca y escritos de muchos por su accionar novato como figura más visible de una organización que atraviesa una encrucijada, cada palabra suya es auscultada, medida, queriendo encontrar un significado más allá de las relaciones públicas, de lo deportivamente correcto.
Jeter se vio en el ojo de la tormenta hace un par de días en la reunión de gerentes generales en Orlando, en medio de un enjambre de periodistas que solo quieren saber del futuro de Stanton, ahora que aún huele fresco de su premio de Jugador Más Valioso y otros muchos galardones.
Desde que se supo sus intenciones de comprar los Marlins, la situación de Stanton crecía como una marea. A medida que Jeter y Bruce Sherman ganaban más fuerza en la carrera por la propiedad del club, la producción del slugger aumentaba con su intento de alcanzar los 60 cuadrangulares.
El de Stanton ha sido el tema principal pero no el único al cual Jeter le ha prestado atención. La revisión ha llegado hasta los últimos rincones de la franquicia, se han despedido y contratado personas, elaborado planes para reducir a $90 millones la nómina. El mismo ha tendido puentes con empresas, hombres de negocios, políticos, intentando comprender el difícil entramado de Miami.
Jeter pide fe, confianza. Darle una vuelta de timón para cambiar la fortuna de los Marlins no será cosa de una temporada, tampoco de dos. Cambiar a Stanton traerá alguna mueca, insatisfacción, pero en el fondo no le queda otro remedio.
Pero el de ayer no fue día para perderse en recovecos corporativos, sino de dar a la comunidad y dar gracias por lo que se tiene y lo que vendrá.
Esta historia fue publicada originalmente el 17 de noviembre de 2017, 8:55 p. m. with the headline "Jeter y los Marlins le tienden una mano a la comunidad de Miami."