José de la Caridad Méndez: el “Diamante Negro’’ cubano que nunca pierde su brillo
Imposible escribir la historia del béisbol en Cuba sin mencionar a José de la Caridad Méndez, conocido como el “Diamante Negro’’.
Méndez fue el primer pelotero cubano reconocido como una legítima estrella en la pelota de Estados Unidos. Junto a Martín Dihigo, Cristóbal Torriente, Alejandro Oms y Adolfo Luque en pelota, Eligio Sardiñas “Kid Chocolate” en boxeo, José Raúl Capablanca en ajedrez y Ramón Fonst en esgrima, fueron las figuras que vistieron de gloria al deporte cubano en las tres primeras décadas del pasado siglo.
Nació el 19 de marzo de 1887, en Cárdenas, Matanzas. Brilló en la Liga Cubana Profesional y en las Ligas Negras de Estados Unidos.
INICIO DE SU LEYENDA
El descubrimiento de Méndez se produjo en 1907, en el pueblo de Remedios, Las Villas, en un partido dominical donde el equipo Almendares envió a tres de sus jugadores a participar en un choque entre Sagua la Grande y Remedios: Armando Marsans, Armando Cabañas y Carlos Royer “Bebé”, éste último con la labor de observar a un lanzador para firmarlo.
EL pitcher que buscaba firmar el Almendares actuó, pero no convenció a Royer que en su informe le explicó a su equipo: “El pitcher es bueno, aunque no es nada del otro mundo. Pero hay un negrito que juega como campocorto que posee un brazo poderoso, fildea como un estelar y cuando lanzó nadie le sacó la pelota del cuadro. No pierdan un minuto para contratarlo”.
Ese negrito llevaba el nombre de José de la Caridad Méndez, que a pesar de medir 5.7 pies con un peso de 160 libras, poseía una recta respetable y control en sus envíos. A partir de los 16 años jugó con los equipos Vesubio de Cárdenas, Patria de Sagua La Grande y Remedios.
LIGA CUBANA PROFESIONAL
Debutó en 1908 en la Liga Profesional y con 20 años de edad sumó nueve triunfos sin derrotas, completando seis juegos. A partir de este momento, Méndez se convirtió en la gran figura del montículo del Almendares durante su etapa de esplendor como lanzador.
En la Liga Cubana terminó con 72 victorias y 26 reveses para un promedio de .735.
PROEZAS ANTE LAS GRANDES LIGAS
Aunque Méndez derrotó en varias ocasiones a los mejores equipos de Estados Unidos que visitaban la isla para efectuar sus entrenamientos, no pudo actuar en Grandes Ligas por el color de su piel en una etapa de discriminación racial en Norteamérica.
El primer triunfo fue el 15 de noviembre de 1908 en una serie frente a los Rojos de Cincinnati, a quien venció tres veces.
En el desafío inaugural disputado en el Almendares Park los dejó en un hit conectado en la novena entrada por Miller Huggins con nueve ponches propinados. Luego les dio otros 16 escones para sumar 25 consecutivos ante jugadores de Grandes Ligas. La cadena siguió hasta llegar a 45 cuando en otros dos choques blanqueó al Key West de Ligas Menores, tirando otras dos argollas frente al Habana en triunfo del Almendares antes de tolerar una carrera en el tercer episodio.
En 1909, ganó uno y perdió dos frente a los Tigres de Detroit que contaron con Ty Cobb en una serie de seis juegos donde el Almendares logró cuatro triunfos que incluyó uno de un cero hit cero carrera propinado por otro estelar serpentinero de la época, Eustaquio “Bombín” Pedroso.
En 1910 sufrió dos reveses ante Detroit con un empate, venciendo dos veces a los Atléticos de Filadelfia con otras dos victorias ante los Gigantes de Leland de la Liga Independiente de Color.
En 1911 le ganó dos a Filadelfia y tuvo dos reveses en serie de seis juegos con los Gigantes de Nueva York. En una de las derrotas, Méndez tuvo de rival en la lomita a los legendarios miembros de Cooperstown, Christy Mathewson y Eddie Plank.
En 1912, el manager de los Gigantes John McGraw, dijo lo siguiente: "Si pudiera pintar de blanco a Méndez lo firmaría por $50,000 para que juegué en mi equipo de Grandes Ligas. Lo comparo en calidad a Walter Johnson y a Grover Alexander´´.
Estas series entre equipos de Grandes Ligas y de Cuba se realizaron todos los años hasta la eliminación del profesionalismo en la isla.
LIGAS NEGRAS
En la Liga de Béisbol donde solo la pelota era blanca, Méndez escribió una brillante historia al acumular 87 triunfos y sufrir 31 reveses. Está considerado uno de sus mejores lanzadores.
Actuó con los Cuban Stars donde tiró un juego perfecto en diez entradas y su carrera se extendió de 1908 a 1926. También vistió el uniforme de los Monarcas de Kansas City como jugador y manager, guiando a este equipo de la Liga Nacional Negra a ganar tres coronas consecutivas entre 1923 y 1925, incluyendo una Serie Mundial ante la novena de Hilldale.
RETIRO Y MUERTE
Se retira del deporte en 1927. Enfermo de tuberculosis muere en La Habana el 31 de octubre de 1928, a los 41 años de edad.
RECONOCIMIENTOS
Elegido en 1939 al Salón de la Fama del Béisbol Cubano. Seleccionado en 2006 al Salón de la Fama del Béisbol de Estados Unidos, en Cooperstown. Elegido al Salón de la Fama del Deporte Cubano en 2003, en Miami.
Esta historia fue publicada originalmente el 29 de noviembre de 2017, 5:40 p. m. with the headline "José de la Caridad Méndez: el “Diamante Negro’’ cubano que nunca pierde su brillo."