Béisbol

Continúa implacable la venta de fuego en Miami con el adiós al Oso mayor

CON EL canje de Marcell Ozuna (i) y Giancarlo Stanton (d), solo Christian Yelich queda del tremendo outfield de Miami.
CON EL canje de Marcell Ozuna (i) y Giancarlo Stanton (d), solo Christian Yelich queda del tremendo outfield de Miami. adiaz@miamiherald.com

Al menos Giancarlo Stanton terminó en la otra Liga. Los peces llegaron a un acuerdo para enviar a Marcell Ozuna a San Luis a cambio de un grupo de prospectos, aún por determinar, aunque presumiblemente entre los mejores del pitcheo en la granja de los Cardenales.

Tras la salida de Stanton a los Yankees y Dee Gordon a los Marineros, los Marlins dirigieron todos sus esfuerzos a cambiar jardinero izquierdo y ganador del Guante de Oro, al establecer negociaciones con al menos ocho conjuntos.

De acuerdo con reportes que salen de las reuniones invernales en Orlando, los Nacionales, los Dodgers, los Gigantes, los Cardenales, los Rockies, los Azulejos y los Ranges se acercaron a conversar con la delegación que encabeza el presidente de operaciones de béisbol Mike Hill.

Pero San Luis siempre llevó la delantera debido a su necesidad de añadir un bate de poder a una alineación carente de poder. Después de J.D. Martínez, actualmente conversando con varios equipos en Orlando, nadie era más codiciado que Ozuna.

El dominicano vivió una temporada excelente al batear para .314 con 37 cuadrangulares y 124 impulsadas -todas marcas personales-, al punto que el manager Don Mattingly lo situó como el verdadero Jugador Más Valioso de los Marlins, por encima de Stanton.

Aunque Ozuna va a su primer arbitraje y se estima que recibirá unos $11 millones de recompensa, la nueva directiva del equipo se mantuvo firme en su deseo de reducir la nómina a $90 millones o menos.

Tanto Stanton como Ozuna van a entrar en los mejores años de sus carreras y solo quedaría por ver qué tipo de prospectos recibirían los Marlins a cambio del dominicano, porque los llegados hasta el momento no despiertan un interés predominante.

En una situación normal, Ozuna no tendría por qué marcharse al estar todavía dos temporadas más en control del club, pero los peces no esperan ser contendores serios en dos o tres años como mínimo, de ahí la inclinación a salir del jardinero.

Ozuna es una de las pocas historias positivas del equipo, uno de los peloteros más queridos en el clubhouse y el mejor recuerdo viviente dentro de los tiempos de José Fernández, su mejor amigo, y cuya taquilla permanece sellada con un cristal al lado de la suya.

Esta historia fue publicada originalmente el 13 de diciembre de 2017, 1:20 p. m. with the headline "Continúa implacable la venta de fuego en Miami con el adiós al Oso mayor."

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