Béisbol

La marea roja de Boston aniquila a los peces de Miami con su ofensiva tóxica

El relevista de los Marlins Adam Conley deja la lomita en el séptimo inning del partido ante los Medias Rojas,  celebrado el 29 de agosto de 2018 en Boston.
El relevista de los Marlins Adam Conley deja la lomita en el séptimo inning del partido ante los Medias Rojas, celebrado el 29 de agosto de 2018 en Boston. AP

Segundos de demoras pueden resultar en siglos de agonía. Si el martes el alto mando de los Marlins tardó en extraer a Tayron Guerrero, ahora dejar más de lo conveniente a Adam Conley costó un potencial triunfo a los Marlins y propició una barrida a manos de los Medias Rojas.

Conley, quien irónicamente se quedó esperando por una llamada en el bullpen mientras Guerrero se desmoronaba en 37 envíos, fue clave el miércoles en el fracaso 14-6 a manos de Boston, que nuevamente aprovechó una debacle de los visitantes para mantener su ventaja en el Este de la Americana.

Los Marlins llegaron a la séptima entrada con ventaja de 5-3, pero Conley se vino abajo al permitir imparable tras imparable, incluyendo a bateadores derechos y zurdos, cuando una jornada antes se había quedado en el bullpen mientras Guerrero era bateado por zurdos.

Cuando el manager Don Mattingly aplicó la grúa, ya Boston había tomado un comando que se ampliaría ante los pitcheos de Drew Steckenrider en un panorama de miedo.

Entre Conley y Steckenrider permitieron seis anotaciones y cinco imparables, incluyendo dos dobles y un triple de una ofensiva que fue como una marea roja que barrió todo lo que encontró por delante.

Pero si se pensaba que la actuación de estos dos era mala, lo de Javy Guerra tampoco trajo consuelo alguno al admitir tres carreras más y cinco indiscutibles que extendieron la cantidad de rayitas en la entrada a 11.

Los Medias Rojas conectaron 12 hits y 15 bateadores pasaron por el plato en ese fatídico episodio.

No por gusto, Boston posee el mejor promedio de bateo colectivo en las Mayores y sus hombres son de los mejores conectando bolas rápidas. Miami se deshizo como un castillo de naipes en la pelea de talento contra talento.

Esta fue la segunda vez en la historia de la franquicia del sur de la Florida que el pitcheo permite 11 anotaciones o más en una entrada.

La otra ocasión tuvo lugar ante los mismos Medias Rojas que fabricaron 14 carreras en la baja del primer episodio, en un partido celebrado el 27 de junio de 2003.

ÁLCANTARA Y BRINSON SE REINTEGRAN EL SÁBADO

El abridor Sandy Alcántara, quien ya debutó el 29 de junio contra Nueva York, deberá regresar con el equipo grande el sábado cuando los rosters se expandan a principios de septiembre.

Miami no tiene pensado utilizar una rotación de seis hombres y lo más seguro es que alguno de los actuales abridores pasaría al bullpen para darle paso al dominicano, quien tuvo que dejar el club debido a una infección debajo del brazo


Junto con Alcántara, los peces esperan recibir de vuelta a Lewis Brinson, quien pasó a la lista de inhabilitados debido a una inflamación en la parte derecha de la cadera.

MÁS ALGARABÍA EN LAS GRADAS

Las multitudes en el Marlins Park tal vez no sean más numerosas en la próxima temporada, pero sin duda harán más ruido, luego de que el equipo invitara a los aficionados a traer instrumentos musicales, campanas y pitos a una sección en las gradas para el 2019.

Esta iniciativa busca que la afición muestre su orgullo y la raíces de sus respectivos países para celebrar la diversidad cultural del sur de la Florida, según informaron los peces.

  Comentarios