Béisbol

Súplica al comisionado de Grandes Ligas: haga justicia con el cubano Orestes Miñoso

Orestes Miñoso posa junto con su estatua situada en el U.S. Cellular Field de Chicago, el 14 de noviembre de 2014.
Orestes Miñoso posa junto con su estatua situada en el U.S. Cellular Field de Chicago, el 14 de noviembre de 2014. For El Nuevo Herald

Señor Comisionado de Grandes Ligas, Rob Manfred. Escribo este artículo que le llegará en sólo días a su oficina en Nueva York para pedirle, o más bien suplicarle, que ayude a reparar una injusticia que la MLB comete desde hace décadas y que millones de fanáticos latinos, estadounidenses y de otros lugares del mundo piden a gritos por su solución.

Hablamos sobre el cubano Saturnino Orestes Arrieta Miñoso Armas, conocido en el mundo del béisbol norteamericano como ´´Minnie´´ Miñoso.

Todos sabemos que en cada estadio donde se juega Grandes Ligas se honran los nombres de Jackie Robinson por ser el jugador que rompió la barrera racial y del puertorriqueño Roberto Clemente por su ejemplo de excelencia dentro y fuera del terreno. Ellos merecen dicha distinción.

Pero es mi deber recordarle que cuando Clemente entró al escenario de Pittsburgh, ya Miñoso era un pelotero consagrado con los Medias Blancas de Chicago, lo cual es de manera real el primer jugador estelar negro latino que ayudó a la segregación racial en la década del 50.

Al igual que le sucedió a Robinson, Miñoso sufrió discriminación por ser negro latino y muchas veces se quedó en hoteles diferentes a los de sus compañeros de equipo por el color de su piel.

Miñoso comenzó tarde en Grandes Ligas, ya que no fue a los 23 años de edad como aparece en los documentos de la MLB; pues tenía realmente 27 cuando Chicago le dio en 1951 la oportunidad para demostrar su talento. Aún así, por su ofensiva fue elegido a nueve Juegos de Estrellas, a la defensa ganó tres premios Guantes de Oro y se convirtió en uno de los mejores jugadores de su época.

Tan buen pelotero fue Miñoso que el manager de los Yankees de Nueva York y miembro del Salón de la Fama, Casey Stengel, dijo del cubano: ´´Ojalá pudiera tenerlo en mi equipo. No me preocuparía por perder a Joe DiMagio. Es como tener dos o tres jugadores plasmado en un sólo esqueleto humano´´.

A pesar de estas palabras expresadas por un sabio del béisbol como Stengel, la combinación de ignorancia, ceguera y cobardía ha hecho posible el olvido de Miñoso al Templo de los Inmortales.

El matancero no sólo fue la primera estrella de la raza negra de Latinoamérica en Grandes Ligas, pues antes de hacerlo brilló en las Ligas Negras con los New York Cubans, siendo uno de los héroes de la Serie Mundial ganada por este equipo.

Al igual que sucedió con jugadores como Jackie Robinson, Monte Irving, Satchel Paige y algunos otros que le supieron analizar sus carreras de las Ligas Negras combinada con las Ligas Mayores, Miñoso reúne méritos por haber sido estrella en ambos niveles en Estados Unidos.

En el caso del cubano, año tras año un grupo de personas que supuestamente tienen la responsabilidad de hacer justicia, han rechazado para Cooperstown a uno de los peloteros más dignos en la historia de las Grandes Ligas. Primero fueron los miembros de la Asociación de Escritores de Béisbol y luego el Comité de Veteranos.

No puedo dejar de mencionarle que la obra de Miñoso también ha sido subestimada por los comisionados de béisbol, que no han tenido el coraje de ayudar a crear un día para honrarlo.

Estoy convencido que las Grandes Ligas, que durante décadas se ha enriquecido con el aporte cuantitativo y cualitativo del pelotero latinoamericano, se encuentra en una deuda de gratitud con esta leyenda cubana.

Por favor Rob Manfred, vístase de gloria actuando con dignidad y civismo. ¡Busque que se haga justicia con Orestes Miñoso!

Esta historia fue publicada originalmente el 18 de septiembre de 2018, 4:34 p. m..

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