Béisbol

¿Tocaron fondo los Marlins o les esperan mayores profundidades?

Un día libre en el calendario de Grandes Ligas resulta una rareza. Los Marlins quisieran que fuera un milagro. Después de uno de los inicios más atroces en la historia de la franquicia, esas 24 horas de no hacer prácticamente nada pudieran servir para aliviar la mente.

Quizá, más que el día libre antes de enfrentar a los Nacionales este viernes, haya sido la reunión a puertas cerradas que tuvo lugar después de la barrida a manos de los Cachorros, donde sobre todo quedó claro una cosa: la mentalidad tiene que cambiar.

“No estamos saliendo a batallar, a pelear cada turno al bate, estamos muy defensivos, dejando que los otros equipos tomen la delantera’’, comentó Miguel Rojas. “No nos vemos con esa intensidad de jugar pelota para ganar juegos. Hay que tomar una actitud diferente, otra mentalidad’’.

Durante 10 minutos, los jugadores airearon lo que pasaba por sus mentes y cuáles eran los motivos por los cuales Miami solo ha podido ganar cuatro encuentros, sin probar el triunfo en una subserie particular.

Con 13 fracasos en 15 encuentros, los peces van camino de cerrar otra temporada históricamente mala, incluso peor que la del 2018, cuando finalizaron con 98 derrotas en el inicio del mandato de Derek Jeter como director ejecutivo del club.

Se suponía que este 2019 iba a ser difícil, sobre todo en medio de un clima complicado en la División Este, pero también se esperaba un progreso sostenido como promesa de un futuro superior. En la mayoría de los casos eso no está sucediendo.

“No podemos decir que el pitcheo está bien y el bateo está mal, que la defensa funciona y esto otro no’’, apuntó el manager Don Mattingly. “Nosotros, como equipo, no estamos haciendo las cosas bien. No estamos ganando juegos. Esto tiene que cambiar’’.

En apenas tres semanas, los Marlins han sido blanqueados cinco veces y en otros cinco juegos han marcado apenas una carrera, mientras que la ofensiva es la que menos apoya a sus lanzadores en las Grandes Ligas con apenas 2.5 carreras por juego.

Lo peor es que ese malestar ofensivo se está transmitiendo al pitcheo. Los lanzadores de Miami permitieron al menos cuatro anotaciones en los tres juegos contra Chicago y en general admiten 5.1 carreras por encuentro. Y esamos hablando del supuesto lado fuerte del club.

“Estamos tocando fondo, este es el punto más bajo, y espero que no bajemos más, sino que en lo adelante comencemos a subir’’, agregó Rojas. “Venimos aquí y no tenemos la convicción de que vamos a ganar. Eso hay que cambiarlo. No importa quién lance, quién es el rival. La mentalidad debe ser diferente. El viernes hay que comenzar de cero’’.

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