El bullpen de Chicago lo hace peor que el de Miami y los Marlins ven un rayo de luz en ambiente gris
Cielo gris, frío y lluvia, tres elementos para adornar el momento que viven los Marlins. Chicago era la trampa y la realidad, pero Miami supo aprovechar una caída estrepitosa del bullpen de los locales para imponerse en ese ambiente oscuro.
Todo apuntaba a lo negativo: los Cachorros están jugando su mejor béisbol de la temporada, venían de barrer a los Cardenales el fin de semana y catapultarse a la cima de la División Central, llegaron con una racha de siete victorias…
Y estaba Cole Hamels en el montículo…
Los peces, sin embargo, se levantaron cuando parecía que todo se acababa en la novena entrada para imponerse 6-5 y romper una racha de tres derrotas ante un rival con mucho más talento y profundidad.
Chicago estaba encima en la pizarra 4-3, a solo tres outs de la victoria, cuando Pedro Strop colapsó su faena –regaló tres boletos- de cerrar el juego y forzó la del empate con una base por bolas y los ángulos congestionados.
Los Marlins anotaron dos más ante los envíos de Kyle Ryan para sellar una victoria muy peleada, pues descontaron desventajas de tres y una rayitas, y sobrevivieron a un pitcheo propio que regaló 10 pasaportes.
Sandy Alcántara finalizó con una apertura de calidad al permitir tres carreras, pero esta frase de “calidad’’ habría que tomarla con pinzas, después de un primera entrada de 40 envíos y seis bases por bolas. Fue casi un milagro de que no le facturaran más.
Tras permitir un cuadrangular de dos anotaciones de Anthony Rizzo, Alcántara supo capear varios temporales para caminar cuatro episodios más, mientras su equipo se las ingeniaba para rebanar en lo posible la diferencia ante un Hamels rejuvenecido.
Lo lograron con un doble impulsor de Brian Anderson en la tercera y el primer vuelacercas en la sexta en la carrera de Jon Berti en las Grandes Ligas. Empatarle un encuentro a Hamels no es cosa de todos los días.
Muy poco duró la igualada, porque el bullpen de los peces fue víctima de su incapacidad para tirar strikes. Si Alcántara caminó a seis, los relevistas de Miami regalaron cuatro pasaportes más para sumar 10 entre todos.
¿Cuatro carreras con 10 boletos? Bien poco para el desastre potencial que se anunciaba ante una alineación que ha bateado horrores en los últimos encuentros, comandada por un Javy Báez vestido de Jugador Más Valioso.
Kris Bryant pegó un jonrón en la novena, pero el desastre de Chicago superaba al de Miami y la rebelión no pasó a mayores.
Esta historia fue publicada originalmente el 6 de mayo de 2019 a las 11:39 p. m..