Béisbol

No son días de vino y rosas en los Marlins, sino de cambios y derrotas

Durante dos meses y varios días, la rotación de Miami se mantuvo intacta. Cuando el resto de los equipos sumaba y restaba abridores, los Marlins contemplaban a sus cinco principales lanzadores completar ciclo tras ciclo en el montículo.

Ya sabíamos que eso no iba a durar para siempre. Primero salió Caleb Smith por molestias en la cadera y ahora le toca el turno a José Ureña, quien padece de molestias en la parte baja de la espalda. A ver ahora cómo los peces capean estos problemas.

“Lo de José no me sorprendió, porque ya él había dejado entrever algo’’, apuntó el manager Don Mattingly. “Todo empeoró el lunes antes de la práctica de bateo. Vamos a asegurarnos de que se ponga bien lo antes posible’’.

Smith cedió su puesto a Elieser Hernández, quien el martes por la noche cargó con la derrota 7-1 tras ser llamado del Nueva Orleans de Triple A, mientras que por Ureña llega Jordan Yamamoto, integrante del pacto que envió a Milwaukee al vigente Jugador Más Valioso de la Nacional Christian Yelich.

¿Cuánto más podrán aguantar brazos jóvenes como los de Sandy Alcántara y Pablo López –incluya también a Trevor Richards- si no se les preserva en los agotantes meses de la segunda mitad de temporada?

Yamamoto, con balance de 3-5 y efectividad de 3.58 en 12 aperturas para Jaksonville, vino a Miami junto a Lewis Brinson, Monte Harrison e Isán Díaz en un convenio que, a pesar del cuatro por uno, todavía deja a los Marlins mal parados en términos de retorno.

Hernández, por su parte, posee experiencia con los peces y el martes le recordaron de primera mano cómo se reduce el margen de error, cuando se trata de la novena local y su escuálida ofensiva.

“Me sentí muy bien y traté de mantener al equipo en juego’’, apuntó Hernández. “Aprendí a controlar mejor mis envíos secundarios y sobre todos mis emociones’’.

El venezolano trabajó 5.2 entradas y se fue con tres carreras en su cuenta, pero algo de responsabilidad lleva en eso su compatriota Miguel Rojas, quien cometió un error en tiro a la inicial en la sexta entrada en lo que debió ser una jugada de doble matanza.

Las cosas empeoraron para Miami cuando Jarlín García regaló pasaporte al único hombre que enfrentó y Jeff Brigham otorgó otras dos bases por bola para forzar la tercera anotación de los Cardenales.


Adam Conley fue el autor de cuatro carreras más al permitir siete imparables –incluidos dos dobles y el cuadrangular número 18 de Marcell Ozuna- para que su efectividad se elevara a 8.14.

Del otro lado, Dakota Hudson lanzaba pelota de tres hits y una carrera para extender a seis la racha de fracasos de Miami. Si con todos sus caballos las cosas no iban bien, ahora que la rotación muestra grietas…

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