Béisbol

Yunier Dorticós intentará atravesar una puerta que ya se le cerró una vez en la Súper Serie

Pocas veces un cubano sale con la etiqueta de favorito. En menores ocasiones un guerrero de la mayor de las Antillas ha encontrado una oportunidad tan grande como esta. Yunier Dorticós tiene al mundo en las palmas de sus manos, o valdría decir sus puños.

Conocido como el Doctor del Nocaut, enfrenta este sábado en Riga, Letonia, a Andrew Tabiti (DAZN) y, como suele hacerlo, ha soltado una frase pintorezca y lapidaria: “pueden escribirlo en el periódico. La final será Briedis-Dorticós’’.

Nada agradaría más a los organizadores de la Súper Serie de Boxeo que a la gran final de los cruceros llegasen el potente cubano y el habilidoso Mairis Briedis, quien enfrenta en la otra llave al polaco Krzysztof Glowacki en una sala vendida hasta el tope.

Pero si Briedis la tiene dificil ante el experimentado Glowacki, Dorticós debe hacer su tarea contra un protegido de la familia Mayweahter, entrenado precisamente por Floyd padre en un campamento que contó con todos los recursos en Las Vegas.

Dorticós sale adelante en las apuestas y los pronósticos. Su poder es proverbial, su derecha ha puesto a dormir a 21 rivales en sus 23 victorias y su estilo de combate resulta perfecto para la televisión y la afición del cualquier parte del mundo. Entretenimiento puro.

Tabiti es todo lo contrario. No le importa brillar si eso le asegura la victoria. Esquivo y taimado, suele enredar a sus rivales con movimientos laterales y un volumen de golpe sin mucha potencia, aunque lo suficientemente visibles para sacar ventaja en las boletas.

Ni por asomo el protegido de Mayweather ha enfrentado el nivel de oposición de Dorticós, quien viene de batalla en batalla, de Murat Gassiev a Mateusz Masternack, de Dmitry Kudryashov a Youri Kalenga. El cubano no ha tenido respiro.

Esos cuatro rivales son más grandes, más fuertes e imponentes que Tabiti. En su última pelea solo levantó bostezos contra Ruslan Fayfer y tampoco le importará poner a dormir a Riga si con eso evita las detonaciones de Dorticós y busca un camino al éxito.

De modo que Dorticós tiene delante de sí un enigma. Tabiti no se parece en nada a sus pasados rivales. El cubano habrá de dominar el arte de cortar el ring y golpear con precisión, cerrando las vías de escapa y, sobre todo, impidiendo que el choque se vaya al límite.


Si este choque avanza al máximo significaría que Tabiti no solo habrá sobrevivido los embates del hombre más potente, sino que habría colocado un espacio de duda en las boletas. Sin desesperarse, Dorticós debe hacer acopio de fuerza e inteligencia para achicar la noche.

Con Gassiev y Oleksandr Usyk –el pasado campeón de la Súper Serie- campeando en la división pesada, Dorticós posee una oportunidad única de avanzar a la gran final, donde le aguardan el trofeo Muhammad Alí, una bolsa millonaria y quién sabe cuántas cosas más.

Todo está en sus puños…y su inteligencia.

  Comentarios