Béisbol

Los Marlins tocan fondo aplastados por la maquinaria infernal de los Dodgers

El abridor de los Marlins Jordan Yamamoto lanzó cinco entradas y permitió cuatro carreras a la tanda de los Dodgers, en el partido celebrado el 13 de agosto de 2019 en Miami.
El abridor de los Marlins Jordan Yamamoto lanzó cinco entradas y permitió cuatro carreras a la tanda de los Dodgers, en el partido celebrado el 13 de agosto de 2019 en Miami. pportal@miamiherald.com

Clayton Kershaw debió ser el hombre, pero el manager Dave Roberts decidió darle un día más de descanso a su as. Para el martes su designación -o de la alta oficina de los Dodgers- fue Dustin May, el novato que todos asocian por su peinado y movimientos a Jacob de Grom.

Pero aquí cabría decir también por su talento. May es el más reciente descubrimiento angelino, el lanzador que seguía en línea a Walker Buehler para derribar las puertas de Grandes Ligas después de una temporada tremenda en las Menores.

¿No Kershaw, no problema? Pues May se encargó de recordarles a los peces el martes con un triunfo 15-1 por qué los Dodgers poseen el mejor récord (80-41) de todo el béisbol y van derechito y de cabeza a su tercera Serie Mundial consecutiva, porque no hay otro club tan potente y profundo como este en la Nacional.

“Esta fue una de esas noches...pasan dos o tres veces en la temporada’‘, apuntó el manager Don Mattingly. “Duele cuando sucede, pero hay que olvidarse de eso y venir a jugar fuerte al otro día’‘.

Y también quedó demostrado porque no hay otro tan débil como Miami, sepultado por el barraje ofensivo de los visitantes que terminaron enfrentando al receptor suplente tras haber vapuleado a todos los relevistas que enfrentaron. Si esto no es tocar fondo, qué puede serlo.

Después de ver el despliegue de poder de un conjunto que convirtió sus primeros 11 imparables en extra bases al son de seis cuadrangulares y cinco dobles, uno se pregunta, ¿cómo Los Angeles no ha levantado un trofeo de campeón en los últimos tiempos?

Quizá sea en esta temporada con un Cody Bellinger que llegó a 39 vuelacercas para empatar momentáneamente con Christian Yelich y Mike Trout. Tal vez lo logren ahora que Justin Turner y Corey Seager -los dos también sacaron pelotas para la calle- están saludables. A lo mejor lo hacen con la presencia de un AJ Pollock autor de tres de esos cinco dobles.

De arriba a abajo, los Dodgers se muestran como una maquinaria infernal, aceitada, un mecanismo de relojería suizo que llegó a Miami con cinco series particulares ganadas de manera consecutiva y no dedica un minuto de piedad a ninguno de sus rivales. Nada impedirá que aseguren su séptimo banderín en fila de reyes de la Division Oeste.

Para tener una medida del poder de estos visitantes, debe tomarse en cuenta que esta marca de temporada de seis jonrones en un choque se pegaron en uno de los parques más cavernosos y grandes de Estados Unidos, un estadio que desmoraliza a los bateadores con sus dimensiones.


Para variar, el 12do imparable fue un sencillo, pero luego el 13ro volvería a la condición de biangular y el 14to resultó un triple de tres carreras en la novena entrada que resumiría la terrible noche de Miami que finalizó con menos hits (4) que vuelacercas (6) los californianos.

Los Dodgers se convirtieron en el primer equipo en la era del béisbol moderno (1900) que anota 15 carreras con solo dos hits.

Batazo tras batazo, los angelinos fueron desmembrando a los peces que enviaron a la lomita a un Yordan Yamamoto cuya historia bonita de debut se ha venido desdibujando a medida que los equipos le conocen y estudian. Esa es la parte cruel del juego de ajustes.


Brillante en sus dos primeras aperturas al permitir solo cinco hits en 14 entradas, Yamamoto ha retrocedido en toda la línea al punto de admitir 23 carreras en sus últimas cuatro presentaciones.

Pero si Yamamoto estuvo mal, ninguno de los cuatro relevistas que le siguieron lo hicieron mejor. Soportaron estoicamente un castigo brutal, en especial Wei-Yin Chen, quien se fue con seis limpias a su cuenta y ahora contempla su efectividad en 7.06.

Cuando el catcher Brian Holaday salió a lanzar en la novena, ya no quedaban espacio para los asombros...Ah, y casi me olvidaba, este miércoles le toca a Kershaw.

  Comentarios