Béisbol

De Pantera de FIU a rugir con los Dodgers, este chico lo desafió todo para llegar a las Mayores

Edwin Ríos recuerda ahora con satisfacción el tiempo de las voces negativas. Voces que insistían en la lentitud de su swing, en la velocidad por debajo del promedio y en su futura incapacidad para buscar un lugar bajo el sol de las Grandes Ligas.

Ahora el puertorriqueño vive un momento dorado en las Mayores, pero cuando fue elegido en la sexta ronda del Draft Amateur del 2015 -con un bono de $222,500- , ni los mismos Dodgers sabían qué esperar de este chico salido del programa de béisbol de la Universidad Internacional de la Florida (FIU).

“Estoy viviendo una experiencia que me tiene sin palabras’’, comentó Ríos tras pegar sus primeros dos cuadrangulares en la mejor pelota del mundo contra los Marlins en Miami. “Es un sentimiento increíble y no puedo sentirme tan contento, después de todo lo que he pasado para llegar aquí. Siempre trabajé duro y de no prestarle atención a esa gente que no cree en uno’’.

Uno que siempre creyó en Ríos fue Carlos Pérez, uno de los reclutadores de más experiencia en el sur de la Florida. Desde que lo vio en un terreno de FIU supo descubrir algo que otros evaluadores de talento fallaban en observar, algo que no siempre se muestra a flor de piel ni en los números de las mediciones.

Al ver sus colegas no le hacían casi al chico, Pérez se dio a la tarea de ayudarlo para que sus habilidades no pasaran al olvido, como le ha sucedido a tantos otros prospectos universitarios.

“Me di cuenta que Ríos poseía una ética de trabajo que les faltaba a otros, que sabía luchar cuando más difícil fuera la situación’’, reveló Pérez. “Cuando los Dodgers lo seleccionaron, pensé que se estaban llevando un diamante al que todavía no le habían descubierto el brillo’’.

Esa ética de trabajo es la que llevó a Ríos a convertirse en una estrella dentro del sistema de granja de Los Angeles, porque en su primera temporada en las Menores pegó 27 jonrones y 24 en la pasada entre Doble A y Triple A.

Finalmente en junio pudo traspasar la barrera de las Grandes Ligas, cuando se lesionó el prometedor Alex Verdugo. En muy poco tiempo ha aprovechado al máximo su oportunidad.

Si llegar a este nivel es complicado, hacerlo dentro de un club repleto de estrellas como los Dodgers magnifica lo alcanzado por Ríos. quien ahora buscará maneras para mantenerse arriba al mayor tiempo posible.

“Uno tiene que seguir trabajando fuerte día a día y controlar lo que pueda controlar’’, agregó Ríos, quien llegó a Estados Unidos de su natal Puerto Rico a los cinco años. “Pero uno siente satisfacción en ver el progreso, un avance que hace posible el sueño de alcanzar las Mayores’‘.


El chico nacido en Caguas sigue los pasos de otro hijo ilustre del programa de FIU, Mike Lowell, también nacido en la Isla del Encanto, aunque de padres cubanos. Actualmente, él es el único representante de ese programa universitario en las Grandes Ligas.

Ríos es el primer pelotero de FIU que irrumpe en las Mayores desde que Brad Eldred lanzó para los Tigres de Detroit en el 2012.

“Estoy orgulloso de haber estudiado y jugado en FIU, y espero representar siempre a la Universidad de la mejor manea posible’’, recalcó Ríos. “También quiero representar a Puerto Rico y seguir adelante al máximo posible’’.

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