Béisbol

¿La consideras mágica? Mira estos números del cubano Yuli Gurriel y te parecerá surrealismo puro

Quizá ni él mismo la hubiera soñado. Yulieski Gurriel llega a los 30 cuadrangulares y las 102 impulsadas para redondear una temporada que habrá de cimentar su legado entre los peloteros cubanos, una estrella en tres países y dos continentes, un indispensable a la hora de hacer el cuento.

Si el martes Gurriel sacó una bola del parque y llegó a los 100 remolques, este miércoles repitió la dosis para conformar por primera vez con José Abreu y Jorge Soler una gesta histórica para cubanos en Grandes Ligas: un trío con 30 o más palos de vuelta entera y un centenar de traídas para el plato.

En el pasado, dos dúos de cubanos lograron los 30 jonrones y las 100 impulsadas en una misma campaña: José Canseco y Palmeiro (1998), mientras que Yoenis Céspedes y Abreu también hacían historia en este sentido (2015).

¿Cuán mágica es esta campaña para el mayor de los hermanos? A sus 35 años se convierte en el tercer pelotero de más edad con una contienda de 30 jonrones, 40 dobles y 100 impulsadas para sumarse al selectísimo club que formaban el dominicano David Ortiz (2016, 40 años) y el mexicano Vinny Castilla (2004, 36 años).

De la misma manera, es el quinto de la historia con esos dígitos en estacazos y remolques que lo logra por primera vez a esa edad en que la mayoría de los peloteros piensa más en la pensión que en su futuro dentro del terreno.

Gurriel hace historia para Cuba, los latinos y los Astros, un club que no veía un pelotero de 35 años o más conectar 30 o más vuelacercas desde que el inolvidable Jeff Bagwell sacara 39 del parque en el 2003.

¿Más de Houston? Gurriel, Alex Bregman y George Springer son los únicos del club con 30 cuadrangulares en este 2019. La otra única campaña donde los Astros contaron con un trío de peloteros de 30 bambinazos fue en el 2000 en los bates de Moisés Alou, Bagwell y Richard Hidalgo.


Y todo eso para un pelotero que el 15 de junio mostraba línea ofensiva de 255/.288/.390, pero que de esa fecha hacia aquí comenzó a descoser la pelota de manera constante y potente, ayudado desde que llegara a Houston por figuras tan dispares en tiempo y espacio como Bregman y Carlos Beltrán, que ayudaron a depurar y mejorar su acercamiento al bateo de las Mayores.

Gurriel llegó siendo una estrella en Cuba y Japón, pero tuvo la humildad para escuchar y aprender de quienes llevaban más tiempo, la capacidad de absorver conocimientos y hacer valer aquello que la edad es solo un número para colocar otros números que le llevan a respirar un aire diferente, en un nivel superior.

Quizá ni él mismo hubiera soñado una temporada así y, sin embargo, ya está aquí para su historia personal y la de todos.

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