Béisbol

Abreu, Castellanos, Puig, ¿Ozuna? Los Marlins necesitan urgente un bate de poder

Miami necesita un bate potente en el medio de su alineación. Un bate que semeje una sombrilla grande capaz de proteger a los otros peloteros a su alrededor y que haga pensar a los lanzadores contrarios antes de acercar la bola a la zona de strike.

De sobra son conocidas las tribulaciones de los Marlins a la ofensiva, con sus números hundidos en todos los departamentos y la presión que eso presupone en los jóvenes lanzadores del club. En este béisbol de pelota viva y saltarina, un equipo sin un slugger en toda la regla -lo ideal serían dos- va a pasar mucho trabajo para sobrevivir.

No es un secreto que los peces necesitan fortalecer sus jardines y las esquinas del infield. La próxima temporada debiera poner fin a la dualidad defensiva de Brian Anderson y establecerlo en la tercera base. Verán, entonces, como despega y florece, porque muestras de talento ha dado.

Igualmente, Miami debiera atender la situación de primera base, una posición por la cual desfilaron siete hombres, aunque el propietario mayor sea Anderson, un chico de poder que se lesiona de solo respirar el aire que le rodea. La inicial debe ser sinónimo de slugger.

José Abreu será agente libre y los Marlins debieran al menos hacer el intento de tentarlo cuando salga al mercado. El cubano ha sido enfático en su deseo de regresar a los Medias Blancas y Chicago también desea una continuidad con el cubano, pero una vez que el dinero ruede sobre la mesa, todo puede cambiar.

El “Pito’’ es un canto a la consistencia y viene de cerrar una soberbia temporada en la que conquistó el título de remolcador en la Liga Americana, pero vale la pena un intento por traerlo a Miami ahora por su capacidad de producir y de liderar, algo que se echará de menos con la partida de Martín Prado.

Otro que estará disponible y es muy conocido en esta área es Nick Castellanos. Con 27 cuadrangulares y 75 impulsadas, su precio pudiera ser inferior al de Abreu. Los Cachorros no se ven tan vehementes para traerlo de vuelta como los Medias Blancas con Abreu. Puede jugar los jardines y la inicial.

Marcell Ozuna, ¿se acuerdan de él? Sacó 29 para la calle y trajo 89 para el plato. También será agente libre. Es otra opción, aunque lejana. Difícilmente este grupo propietario le extienda una oferta tras haberlo cambiado a San Luis.

Y tampoco olviden a Yasiel Puig. Algunos dirán que traerlo a Miami sería una apuesta de alto riesgo, pero posee poder y otras herramientas que habría que sopesar en una balanza de apuestas. Tiene solo 28 años y va a estar disponible en dependencia del rumbo que tomen los Indios.

¿Con qué se pagaría a alguno de estos? De los libros de la franquicia deben salir al menos cuatro peloteros cuyos salarios combinados rebasan los $30 millones: Prado: $15 millones; Starlin Castro: $11,857,142; Neil Walker: $2 millones y Curtis Granderson: $1,750,000. ¿Qué se pretende con esta suma disponible?

Hay que gastarlos en el invierno, ya sea de manera directa o con la combinación de uno de esos tantos prospectos en la mejorada granja de Ligas Menores para traer un gran bate o al menos dos que sean efectivos y doten a la alineación de algún tipo de presencia respetable, que irradien proteccción a los más débiles y eleven el prestigio del club.

El Proyecto Wolverine no puede centrarse solamente en el crecimiento interno, ni tampoco repetir el experimento con veteranos que vieron pasar sus mejores tiempos. Debe haber algo diferente que infunda esperanza y sentido de éxito. Lo de la granja está bien, pero es apenas una parte del pretendido todo.

Esta historia fue publicada originalmente el 2 de octubre de 2019, 9:11 a. m..

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