Gracias a la vida que le ha dado tanto, pero este pelotero de Miami se lo ganó todo a puro corazón
Con la partida de Martín Prado, Miguel Rojas es lo más cercano a un capitán. El primero en llegar y el último en irse, el compañero de la mano tendida y el consejo exacto, el veterano que todavía es joven con dotes de embajador de Naciones Unidas, el querido por todos, hasta de la prensa.
El venezolano se levantó de proyecciones cortas y por encima de otros con más promesa para convertirse en titular. Los Marlins, siempre atentos a cada centavo gastado, no dudaron en ofrecerle un pacto de $10.25 millones con una opción para una tercera contienda.
A la primavera del 2020 irá más seguro que nunca, pero él no deja de tocar la tierra con sus pies para saber el terreno que pisa. Hace unos días repartió comidas a familias en La Pequeña Habana como una manera de dar gracias por todo lo bueno que está pasando en su carrera y en su vida. Se lo merece y se lo ha ganado. A puro pulmón.
¿Por qué darías gracias un día como este?
“Por todas las bendiciones que tenemos. Recibimos muchas cosas como estrella de un equipo de Grandes Ligas, pero eso es una responsabilidad muy grande y tenemos que devolverles a todos los fanáticos. Aunque ellos no sepan quién es el pelotero o el equipo, es importante tener una conexión con ellos. Le doy gracias a Dios por un día como este’’.
Ahora que tienes contrato y seguridad, ¿cambia algo en ti?
“Mi mentalidad nunca cambia. Me estoy preparando mejor que nunca, porque ya llegué a los 30 años de edad y ya se hace más difícil dejarlo todo listo para una temporada tan larga por cosas que pasaron en el pasado, durante tu carrera. Uno debe reinventar la manera de mantenerse en el juego, sobre todo yo que quiero ser shorstop un par de años más’’.
¿Qué esperas del equipo para el 2020?
“Mejorar en todos los aspectos del juego, en las victorias y las derrotas. Quisiera una mejora significativa. A los muchachos les pregunté qué cosa podían hacer para mejorar cada uno de manera individual, en pequeñas cosas. Puede ser en tu dieta, en tu descanso. Si cada uno mejora un poquito cada uno, vamos a ser mejor equipo’’
El año pasado, en un momento, dijiste que el equipo había tocado fondo.
“El equipo había perdido 12, 13 juegos en fila. No me preocupaba tanto lo que pasaba en el terreno, sino lo que estábamos haciendo como equipo. No nos veíamos confiados, con el chance de ganar. De ese momento en adelante, las cosas mejoraron un poco y estoy contento con lo que puede suceder en el futuro’’.
Ante la ausencia de Prado, ¿podrás asumir el rol de capitán?
“No diría que capitán. No hay que hacer nombramientos para designar un líder, pero sí quiero que los muchachos jóvenes se identifiquen conmigo. Que puedan sentir que hay una persona que los va a apoyar siempre. Un amigo más, y eso es algo que aprendí de Martín que era muy buen comunicador. Todos se sentían bien con él.’’
¿Qué le dirías a un agente libre para convencerlo de que venga a Miami?
“Deberían estar emocionados por la gente que tenemos al frente que es Derek Jeter, una cara bastante emblemática. Tenemos un progreso, tenemos un plan y no se va a romper por nada del mundo. Este equipo no va a sobrepagar por peloteros ni vamos a competir de la noche a la mañana. Confiamos en el futuro y que las personas que vengan querrán estar aquí. Eso le digo a los agentes libres: vengan a ganar en Miami, no a pasar el año.’’
Esta historia fue publicada originalmente el 28 de noviembre de 2019, 5:19 a. m..