En tiempos turbios para el béisbol, elección de Jeter es alivio para Grandes Ligas y algo positivo en Miami
Mariano Rivera fue el primero en lograrlo, pero Derek Jeter estuvo muy cerca de igualar el mérito del mítico cerrador panameño.
Jeter fue exaltado este martes al Salón de la Fama de Cooperstown con el 99.7 por ciento de la aprobación de los miembros de la prensa especializada del béisbol (BBWAA por sus siglas en inglés), apenas un voto menos de los que recibió Rivera, que entró de forma unánime el pasado año.
El legendario capitán de los Yankees obtuvo 396 de las 397 papeletas depositadas.
Larry Walker, otrora astro de los Expos, Rockies y Cardenales, también ingresó al Recinto de los Inmortales con el 77.6 por ciento de los votos.
“Yo vi todos los votos que obtuve”, expresó Jeter en una conferencia telefónica después de enterarse de su elección.
“Se necesitan muchos votos para ser elegido miembro del Salón de la Fama. Tratar de lograr que tanta gente esté de acuerdo en algo es bastante difícil de hacer’’.
El presidente y propietario principal de la novena de Miami, Bruce Sherman, también celebró la inclusión de Jeter en Cooperstown.
“En nombre de toda la organización de los Marlins felicito a Derek por su elección en el Salón de la Fama del Béisbol’’.
“Humildad, clase, consistencia, fuerte ética de trabajo, un deseo de ganar y un profundo compromiso para impactar positivamente a la comunidad han hecho de Derek un gran modelo a seguir para los fanáticos del béisbol en todo el mundo. La manera en que Derek se comporta dentro y fuera del campo le ha ganado el respeto de sus compañeros de equipo, oponentes, entrenadores, la prensa y los fanáticos por igual. Esperamos unirnos a los fanáticos del béisbol de todo el mundo este julio cuando ocupe el lugar que le corresponde en el Salón de la Fama’’.
Así como ambos compartieron tantos juegos en los terrenos de Grandes Ligas, ahora Jeter y Rivera también estarán juntos en Cooperstown.
No por gusto los dos conquistaron cinco títulos de Serie Mundial como parte de una generación dorada, donde Jeter fue una especie de estandarte por su comportamiento dentro y fuera de los terrenos, convirtiéndose en la figura más popular del equipo más emblemático e histórico de las Mayores.
Jeter fue sinónimo de consistencia, durabilidad al conectar 3.466 hits -la sexta mayor cantidad en la historia y máxima cifra de un campocorto-, bateó de por vida para .310 en 20 temporadas y era una figura de momentos importantes con una actitud de confianza que se transmitía al resto de la alineación.
Como si fuera poco, Jeter fue a 14 Juegos de las Estrellas, conquistó cinco Bates de Plata, cinco Guantes de Oro y resultó elegido el Jugador Más Valioso del Clásico Mundial del 2000.
Sus números en playoffs no hicieron otra cosa que reafirmar su calidad y liderazgo al conectar para .308, con 200 imparables y 111 carreras anotadas. Cada vez que los Yankees le necesitaban, allí estaba Jeter con su producción constante.
Cuando Jeter finalmente se retiró, recibió elogios de todos los confines del deporte, desde Michael Jordan hasta Wayne Gretzky, y queda claro que el béisbol no ha vuelto a contar con una figura tan prominente y respetada, que trascendió los límites del aficionado natural.
Su nombre no puede explicarse si al lado no se menciona al de los Yankees, el equipo de toda si vida, así como sucedió también en el caso de Rivera y Edgar Martínez con los Marineros en el 2019, de Chipper Jones con los Bravos en el 2018 y Jeff Bagwell con los Astros en el 2017.
En un momento de turbulencia para el béisbol, donde se cuestiona la integridad del juego tras el escándalo de Houston y su robo de señales, la entrada de Jeter en Cooperstown es un alivio y hasta una especie de justicia poética, porque se premia a uno de los más limpios en un período turbio.
Por estos días la tarea de Jeter es más ingrata y difícil. Llevar a la prominencia a una franquicia demasiado tiempo en horas bajas como la de Miami, donde todo toma más tiempo que lo usual en medio de una apatía rampante por parte de los aficionados.
Sin embargo, este homenaje a Jeter de cierto modo habrá de reflejarse de manera positiva en los Marlins igualmente necesitados de buenas noticias, aunque tengan que ver más con Nueva York.
Esta historia fue publicada originalmente el 21 de enero de 2020, 6:46 p. m..