Pasó una odisea para salir de Cuba, pero este joven está cerca de lograr un sueño con los Rockies de Colorado
Algún día el verde del Caribe se cambiará por los picos nevados de las Montañas Rocosas. Si todo sale bien, en enero del 2021 Dyan Yamel Jorge formará parte de Colorado, una organización no muy dada a sumergirse en el mercado de peloteros cubanos, pero que quedó enamorado de este chico desde que le viera casi en su infancia.
Ubicado en el puesto 18 entre los mejores prospectos del mundo, Jorge tiene un acuerdo para unirse a los Rockies con un bono de $2.8 millones, pero este potencial final feliz llega como parte de una historia donde no todo fue color de rosa, sobre todo la salida de su tierra.
Con una defensa por encima del promedio y varias herramientas de acuerdo con scouts que le han evaluado, este habanero forma parte de ese grupo creciente de jóvenes que no quiso esperar por Series Nacionales y decidió arriesgarlo todo en busca de un futuro mejor. Pronto sabrán mucho más de él.
¿Cómo te inicias en el béisbol?
“A los cuatro años, en Cuba. Mis padres me apuntaron en mi municipio y al principio era todo eso: un juego. Pero a los nueve pasó algo que despertó algo dentro de mí. Me eligieron a mi primera selección nacional a un evento en Venezuela. Ahí me di cuenta de que mi talento era algo positivo, especial. Además, me seleccionaron capitán de ese equipo. Fue algo especial’’.
¿Cómo es tu llegada al equipo Sub-15?
“Después de eso, seguí integrando equipos nacionales, de 11-12, 13-14. Con menos edad de la oficial me llevaron a un Sub-15 en un panamericano en Colombia y luego me llevaron al mundial de China Taipei, donde me fue muy bien. Para ese entonces yo no sabía que otros notaban mi talento’’.
¿Qué otros?
“Scouts, evaluadores de talento. Me habían visto jugar fuera de Cuba y se quedaron encantados conmigo. Ya estando en mi país me dejaban saber que había interés conmigo. Fue algo que al principio me sorprendió y no puedo negar que me estimuló mucho’’.
¿En qué momento decides que quieres irte de Cuba?
“El sueño de todo pelotero cubano es jugar en Grandes Ligas. Las cosas se me pusieron difíciles y tomé la decisión de buscar ese sueño. Mis padres me apoyaban, pero ya yo sabía de ese interés en mí. Sabía que varios equipos me querían. Salí a probar suerte, pero con algo de seguridad’’.
Sé que pasaste una odisea para salir de la isla.
“No te imaginas. Todo fue muy complicado. Como era un pelotero cotizado en Cuba no me querían dar la baja del deporte y no podía salir legalmente. Estuve cinco meses en un limbo, sin poder entrenar porque no me dejaban, asediado por la seguridad del estado. A mi padre lo citaban a lugares’’.
Hay que ser muy fuerte para resistir algo así, a tu edad.
“Mis padres tuvieron que dejar de trabajar, pero se mantuvieron fuertes. Nos decían que no nos fuéramos, que me iban a poner a jugar en Industriales a pesar de mis pocos años. Al final, nos hicieron una especie de juicio, pero no les quedó otro remedio que dejarnos partir. Vine a Dominicana primero con mi papá y luego se nos unieron mi madre y mi hermana’’.
¿Cómo ha sido todo en la República Dominicana?
Al principio algo duro. Con tanto estrés en Cuba, llegué pesando 128 libras y así no tenía fuerza para darle a la bola, y usted sabe que aquí el poder cuenta mucho para el contrato. Pero trabajé y trabajé, gimnasio, gimnasio y más gimnasio, alimentación adecuada. Poco a poco el cuerpo mejoró -estoy en 173- y las habilidades florecieron. La bola camina con más fuerza’’.
Te comparan con Alexei Ramírez, con Adeiny Hechavarría.
“Eso me llena de orgullo, porque estamos hablando de dos que llegaron y jugaron, pero también me pone presión, la presión de seguir el camino y, de poder, superarlos en el mejor sentido de la palabra. En Cuba había un fanático que era amigo de Alexei, de Pinar del Río y me decía que yo era su mismo retrato en el campocorto’’.
Alexei, Hechavarría, Yunel Escobar, Willy Miranda, Rodolfo Puente, Germán Mesa, Eduardo Paret...
“En Cuba nacen unos 100 torpederos cada temporada. Tenemos una tradición excelente. Tengo colecciones de jugadas de Germán Mesa y una foto a su lado. Un día vino a darnos una especie de clase a los jovencitos y nos tomamos la foto que guardaré por siempre’’.
¿Qué sientes de estar vinculado a los Rockies?
“Una fortuna y un compromiso. Dios mediante, ese equipo me va a hacer grande. Seré parte de un proyecto que están iniciando con varios peloteros cubanos. Además, es uno de los clubes que me seguía desde mis tiempos en Cuba. Se veía que me querían’’.
¿Te gustaría jugar al lado de Nolan Arenado?
“Me encantaría. Sería una gran bendición, un sueño hecho realidad. Sabía de él, de su talento. Como podía, trataba de enterarme de todo lo que sucedía en las Grandes Ligas y así supe de sus raíces cubanas. Para mí es el mejor tercera base del universo’’.
¿Imaginas el día en que te llamen a las Mayores?
“Después de firmar, esa es la próxima meta. Ahora tengo 17 años, pero voy a trabajar duro para llegar lo antes posible. Y cuando gane un Guante de Oro, ahí conoceré la felicidad pura’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 12 de mayo de 2020, 7:44 a. m..