Victoria demorada en Baltimore pone un signo de alivio en el vía crucis de los Miami Marlins
Dicen que el que espera lo mucho, también espera lo poco. Después de ver la temporada detenida desde el 26 de julio por culpa de una explosión de coronavirus, los Marlins salieron al terreno en Baltimore 40 minutos más tarde de la hora programada.
La espera, sin embargo, valió la pena al menos por este martes, porque los peces derrotaron 4-0 con un soberbio trabajo monticular de Pablo López a los Orioles en la reanudación de una contienda para usar un adjetivo no tan fuerte ha sido accidentada desde un principio.
¿Por qué fue la demora? El equipo no pudo montarse en el ómnibus rumbo al estadio hasta que llegaron las pruebas de COVID-19 con resultados negativos para que Grandes Ligas les permitiera vestir el uniforme, después de una semana en extremo difícil y complicada.
López, sin embargo, salió a lanzar como si nada hubiera sucedido, como si su padre no hubiera fallecido hace un mes y el tenso caos en Filadelfia jamás le hubiera afectado. Desde que lanzó la primera bola quedaba claro que estaba en control del juego.
Cuando el venezolano se marchó del montículo luego de cinco entradas, su hoja de servicios para este encuentro era casi impecable, sin carreras permitidas ni boletos regalados, con siete ponches y apenas dos imparables. López, evidentemente, tenía algo que demostrar.
Quizá todos los Marlins querían demostrar que pese a estar diezmados o rehechos con jugadores desconocidos incluso para su propio manager, se puede competir o al menos intentar hacerlo, como lo hizo Francisco Cervelli en la quinta entrada con su primer cuadrangular en el uniforme de la organización o Jesús Aguilar en la octava.
Si la victoria fue importante, más impactante resultó la confirmación de que hay temporada para Miami. Ya nada será igual que antes y todavía el camino se antoja muy complicado, pero si este equipo aguantó el batacazo del coronavirus, la tensión mediática y hasta la demora en Baltimore, algo bueno se puede sacar de todo lo malo.
UN CLUB DIFERENTE
Miami comenzó esta serie con un roster muy distinto al del Día Inaugural, luego de que 18 peloteros se contagiaran con el virus. De ese grupo, 11 fueron colocados en la lista de lesionados: los derechos Sandy Alcántara, Jeff Brigham, Robert Dugger, Yimi García, Nick Neidert y Ryne Stanek; los zurdos Adam Conley y Caleb Smith; el receptor Chad Wallach; y los infielders Sean Rodríguez y Miguel Rojas.
Los peces llamaron a los lanzadores derechos Jorge Guzmán, Justin Shafer y Jordan Yamamoto; al zurdo Josh D. Smith y al jardinero Monte Harrison; y trajeron de la lista de lesionados a los guardabosques Lewis Brinson y Matt Joyce.
Igualmente, seleccionaron los contratos del zurdo Dan Castano, los derechos Josh A. Smith y Nick Vincent, del receptor Ryan Lavarnway y el jugdor de cuadro Eddy Alvarez.
Esta historia fue publicada originalmente el 4 de agosto de 2020, 10:56 p. m..