Eddy the Jet hace historia al debutar con los Marlins. Del hielo olímpico al calor de las Mayores
Y Eddy Álvarez finalmente cumplió su segundo sueño. El medallista olímpico de los Juegos de Invierno estuvo en la arcilla de la segunda base tan cómodo como el hielo en su debut de Grandes Ligas, logrando un hito en la historia del deporte en un día que no olvidará nunca.
El cubanoamericano, que se fue de 3-0 y patrulló la intermedia en el triunfo 1-0 sobre los Orioles en Baltimore, recordará este 5 de agosto mientras viva, porque desde que tiene uso de razón siempre quiso jugar en el mejor béisbol del mundo, de la misma manera en que se trazó la meta de conquistar una presea en el patinaje de velocidad, algo que logró en la cita invernal de Sochi 2016.
Desde aquellos días de gloria con la escuadra olímpica, pasaron seis años en Ligas Menores, donde Álvarez fue creciendo de manera paciente, sin dejar de claudicar en el objetivo de vestir un uniforme de las Mayores, primero con los Medias Blancas de Chicago, luego con los peces.
Álvarez no solo es el primer deportista olímpico de invierno en alcanzar las Grandes Ligas, sino el primero de cualquier deporte que lo logra desde Jim Thorpe. Michael Jordan -el más excelso jugador de la NBA- lo intentó en 1994 también con los patiblancos, pero no pudo ir más allá de Doble A.
La explosión de coronavirus en Miami y la salida del segunda base Isán Díaz abonaron el camino para Álvarez, quien durante la primavera había impresionado al manager Don Mattingly al punto de ser invitado a formar parte del grupo de 60 jugadores de donde saldría el roster del Día Inaugural.
Nacido en Miami, Álvarez –quien alcanzó los niveles de Doble y Triple A en los Medias Blancas de Chicago- sabía que iba a ser muy complicado ser parte de los Marlins, pero el deseo de llegar a las Mayores y jugar en su casa,delante de sus familiares y amigos eran motivos muy fuertes para no dejarse caer.
La temporada pasada, su quinta en las Menores, terminó con una línea ofensiva respetable de .324/.408/.559 y un OPS de 967, pero una lesión descarriló sus opciones de ser parte de los Marlins en el 2019, lo que hubiera sido una tremenda historia para el club.
Pero si conquistar una plata en patinaje de velocidad como parte del relevo de los 5,000 metros en Sochi 2014 le costó años de esfuerzos y dolores, llegar a las Grandes Ligas con los Marlins ha sido un reto enorme por la sed de juventud y solo juventud que muestran los clubes de Grandes Ligas.
Su padre, Walter, sus tíos y su hermano Nick - militó en las Menores de los Dodgers- jugaron pelota, un deporte que corría en la sangre familiar y cubana, pero tanto sobresalió en el patinaje, primero sobre ruedas y luego en circuitos helados, que se ganó el sobrenombre de “Eddy the Jet’’ y se convirtió en una suerte de leyenda extraña.
A pesar de sus títulos nacionales e internacionales en los circuitos de carreras, el béisbol siempre estuvo presente en Eddy e, incluso, en sus años de preuniversitario apenas tocó los patines y se dedicó a batear y atrapar bolas, al punto que su nombre estuvo en boca de varios cazatalentos de Grandes Ligas.
Una vez que finalizó su actuación en los Juegos Olímpicos de Sochi y cumplió su primer sueño, Álvarez se dio a la tarea de intentar el segundo. Le tomó un buen tiempo, pero ya está en los libros de historia.
Esta historia fue publicada originalmente el 5 de agosto de 2020, 7:30 p. m..