Béisbol

La Pequeña Habana no veía prospecto de pitcheo como Sixto Sánchez desde hace buen rato

Sin público en las gradas uno puede sentir la emoción. Poco a poco, cada vez que Sixto Sánchez toma su turno en el montículo va creciendo esa sensación de que vale la pena asomarse al juego para ver cómo este joven de la República Dominicana conquista bateadores y aficionados.

Ese tipo de expectativa no se veía por estos lares desde hace un buen rato...Todavía la muestra es muy corta, apenas cuatro aperturas, pero Sánchez ha mostrado su potencial y se ha convertido en un factor importante en las opciones de los Marlins para llegar a la postemporada por primera vez desde el 2003.

No por gusto, el manager de Atlanta, Brian Snitker, comentó que Sánchez posee el “paquete completo’’ y que “si se mantiene saludable le va a caer a golpes a unos cuantos por un largo tiempo’’, después de que el lanzador contuviera a los siempre peligrosos Bravos el martes en la noche en cero carreras.

De Sánchez se venía hablando durante un buen rato. No siempre llegaban noticias buenas, entre algunos retrocesos de salud en las Menores, pero la expectativa siempre estaba ahí, porque no por gusto era calificado como el prospecto número uno de la organización y uno de los mejores de todo el béisbol.

Miami, sin embargo, resistió cualquier intento de subirlo de manera apresurada y ciertamente no estaba en los planes del club para el Día Inaugural de Marzo antes de que el coronavirus irrumpiera en el béisbol y acelerara un sinfín de movimientos que adelantaron su llegada.

“Uno podía sentir la expectativa, porque hemos estado hablando de Sixto durante un par de años’’, comentó el manager Don Mattingly. “Y ya lo estamos viendo aquí. Creo que hicimos un buen trabajo al asegurarnos de que estuviera fuerte para que no llegara aquí con limitaciones’’.

Sánchez no solo ha cumplido con esas expectativas, sino que mantiene salivando a los ejecutivos de los peces porque aún no le ven el límite a su techo de posibilidades y consideran que el espacio de maniobra para mejorar resulta amplio, a pesar de su excelente efectividad de 1.80.

El dominicano posee un vasto repertorio encabezado por una recta venenosa que no teme marcar las 100 millas por hora y un puñado de envíos secundarios, especialmente cambios y sliders, que ya quisieran muchos poseer a los 22 años de edad.

Pero lo mejor es su mentalidad de ataque.

“Lo importante es tener un plan y ejecutarlo, saber cómo enfrentar a cada bateador sin perder el enfoque’’, explicó Sánchez. “Para mí ser agresivo es lanzar donde puedo hacerle daño a cada hombre en la caja, lanzarle donde no me puede causar problemas y ponerme delante en el conteo’’.

Y Sánchez casi siempre parece estar delante. Cuando vino de Filadelfia en el canje que se llevó a JT Realmuto, se sabía que era el principal prospecto de pitcheo de esa organización y no pocas voces de los aficionados de los Filis se preguntan si su equipo ganó en la transacción.

Habría que recordar que Sánchez, en ese momento, no era la pieza clave del movimiento, sino el receptor colombiano Jorge Alfaro, quien se ha establecido como una pieza importante en el roster, aunque se esperaba la emergencia del lanzador como lo está haciendo ahora.

Mientras en Filadelfia crece la presión porque el club y Realmuto aún no acuerdan una extensión contractual, en Miami contemplan una realidad gracias a una rotación que es la tercera mejor del Viejo Circuito (4.03) y la novena de todas las Grandes Ligas.

“Definitivamente, Sixto ha traído emoción a nuestro pitcheo de primera línea’’, agregó Mattingly del grupo formado por Pablo López, Trevor Rogers, Sandy Alcántara y José Ureña. “El continúa esa competencia que queremos en todos ellos de una manera sana’’.

Un prospecto del montículo así no se veía en La Pequeña Habana desde hacía un buen rato.

ATLANTA: Los Marlins entraron en la historia de las Grandes Ligas, pero por la puerta del fondo.

Adam Duvall conectó tres de los siete jonrones de la ofensiva de los Bravos que derrotaron 29-9 a la novena de Miami, el miércoles en Atlanta.

Luego de imponerse en los dos primeros juegos de la serie 5-4 y 8-0, los peces colapsaron en el partido de despedida ante unos Bravos que anotaron la mayor cantidad de carreras en los anales de la franquicia y se quedaron a una de igualar la marca en las Mayores en la Era Moderna,que pertenece a los Rangers de Texas, que fabricaron 30 en el 2007.

Para los Marlins las 29 anotaciones permitidas es su máximo tope y rompe la marca de 25 que toleraron ante los Medias Rojas de Boston, el 27 de junio de 2003.

Duval, que había despachado tres bambinazos el miércoles 2 de septiembre frente a Boston, anotó cinco carreras y empujó nueve, incluido un cuadrangular con bases llenas en el séptimo episodio.

Travis d’Arnaud, Ozzie Albies, Freddie Freeman y el venezolano Ronald Acuña también desaparecieron la pelota.

Freeman impulsó seis y su jonrón en el tercer capítulo representó su hit 1,500 en Grandes Ligas.

Pablo López abrió por Miami y soportó siete anotaciones en un inning y dos tercios de labor.

Jordan Yamamoto vino a auxiliarlo y no pudo hacerlo peor. Toleró 13 carreras, 12 limpias, en dos episodios y dos tercios.

Yamamoto se convirtió en el tercer relevista en la historia del béisbol en lanzar menos de tres entradas y permitir como mínimo 13 carreras.

Los Marlins (19-19) deberán reponerse de esta lamentable actuación si todavía sueñan con los playoffs pues tendrán siete partidos en cinco días ante los Filis de Filadelfia, en el inicio de una estancia de 11 días y 15 juegos en su cuartel general de la Pequeña Habana.

Esta historia fue publicada originalmente el 9 de septiembre de 2020, 10:34 a. m..

Artículos relacionados el Nuevo Herald
Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA