Con Pablo López de regreso a su mejor versión, los Marlins aumentan distancia sobre los Filis
Vamos por la división. El grito de guerra partió de la garganta de Miguel Rojas y su eco se ha apoderado de todos los Marlins. Después de conquistar la serie de siete juegos a los Filis y bajarlos de su segundo puesto en el Este, cualquier cosa parece posible para Miami.
Los peces se afianzaron en la carrera hacia los playoffs con un triunfo 6-2 sobre Filadelfia que llegó a La Pequeña Habana con aires de superioridad y regresa a su casa con serias dudas sobre su capacidad para sobrevivir en una temporada donde avanzan los que asumen riesgos y soportan adversidades.
Si el domingo la combinación de Sixto Sánchez y Braxton Garrett se encargaba de silenciar a los dirigidos por Joe Girardi, ahora le tocó a Pablo López continuar la tarea de dominio para recordarles a todos en las Grandes Ligas que este pitcheo joven esta al nivel de cualquier otro club.
Para López se trataba no solo de continuar el buen momento de los Marlins, sino de borrar la impresión de su salida previa en Atlanta, cuando permitió siete carreras en 1.2 entradas con cuatro boletos que no fueron perdonados por los líderes divisionales Bravos.
En esta ocasión, sin embargo, el venezolano recuperó su mejor versión y tras permitir un cuadrangular de Andruw McCutchen en la primera entrada, apretó el acelerador y se llevó por delante la ofensiva de Filadelfia durante siete entradas con seis ponches y cero pasaportes.
La noticia no puede ser mejor para Miami, porque López y Sandy Alcántara son los pilares de una rotación que ahora incluye a los debutantes Sánchez, Rogers y quién sabe si Garrett, aunque todavía no se debe descartar al veterano José Ureña, a pesar de haberle ido bien en sus últimas salidas.
López fue apoyado por una ofensiva de siete carreras que incluyó cuadrangulares de Rojas y Starling Marte en las entradas sexta y séptimas, respectivamente, para que los peces llegaran a 44 en 45 encuentros y promediar un vuelacercas cada 33.81 turnos, la segunda mejor marca en los últimos 12 años.
Una nota preocupante fue la salida de Isán Díaz en la cuarta entrada debido a molestias en el tendón de la corva izquierda, pero en su lugar entró -este iba a ser su primer día descanso en el 2020- Brian Anderson, quien pegó un doble que remolco una anotada para los Marlins.
Pero más del triunfo puntal, los cinco triunfos en una serie de siete contra los Filis reafirma que estos peces no son obra de la casualidad, sino de un esfuerzo sostenido tras lidiar con tremendos problemas, como el contagio masivo del coronavirus.
De modo que ahora sí todos gritan como Rojas: “vamos por la división’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 14 de septiembre de 2020, 6:57 p. m..