Los Miami Marlins patinan en Atlanta, pero no sin dar una buena batalla
Después de una abultada derrota, Miami siempre ha sabido recuperarse de manera contundente. Esta vez no sucedió así y los Marlins cayeron el lunes 5-4 en el primer encuentro de la serie en Atlanta y el comienzo de una semana crucial en la carrera a los playoffs.
Se trata de la última semana de esta corta y loca temporada que ha visto cómo los peces han sobrepasado serios obstáculos para colocarse en una posición importante para alcanzar la Tierra Prometida de Octubre desde aquel inolvidable año 2003 en que ganaron la Serie Mundial a los Yankees.
Afortunadamente, los Filis no pudieron ganar terreno al ceder en la capital del país frente a los vigentes campeones, pero la ventaja por la segunda plaza aúno no da para celebraciones.
Sin duda alguna, los dirigidos por Don Mattingly lucharon y en varias ocasiones -como en la octava entrada con las bases llenas y Starling Marte con una línea dura capturada por el antesalista- estuvieron amenazando con al menos empatar el encuentro, pero quedaron cortos en el intento.
Otro momento interesante se produjo en la novena, cuando Monte Harrison trató de llegar de primer a tercera con un batazo al lanzador y aprovechando que la esquina caliente había quedado sin defensor, pero Freddie Freeman realizó un tiro perfecto al torpedero que venía corriendo y que pudo tocar al corredor antes de llegara a la base.
Lo que pudo ser una gran jugada se convirtió en una doble matanza, pero los Marlins no se molestaron con Harrison, porque eso encaja en su filosofía de juego agresivo.
“No quiero que Monte se sienta mal por eso, porque esa jugada la haría siempre’‘, apuntó Mattingly. “Solo Freeman podría hacerla. La hicieron perfecta’‘.
Tras ser apaleados por los Nacionales en el encuentro del domingo, Miami llegó con sed de revancha y pisó la goma en tres ocasiones durante la primera entrada con impulsadas de Jesús Aguilar, Brian Anderson y Garrett Cooper, lo que parecía un buen colchó para Trevor Rogers.
Pero no por gusto los Bravos se han mantenido al mando del Este en la Liga Nacional y en minutos se dieron a la tarea de borrar la diferencia y pasar a liderar el choque con un racimo de cuatro anotaciones que exhibió las carencias del novato Rogers
En la quinta apertura de su carrera, Rogers no pudo ir más allá de cuatro episodios de cinco anotaciones y ocho imparables, con dos bases por bolas y seis ponchas, lo que demuestra que Atlanta hizo la tarea en el juego de ajustes y estudió un poco mejor al chico.
Rogers necesita revisar sus secuencias y rutinas, pues en la salida previa el miércoles le fue peor ante Boston, porque no pudo rebasar los tres episodios, algo que deben revisar los entrenadores de pitcheo si es que el debutante espera tener un papel importante en octubre.
Huascar Ynoa, abridor de los locales, tampoco estuvo bien en el montículo y solo vio acción en tres tramos de cinco imparables y tres limpias a su cuenta, pero el bullpen de Atlanta controló mejor la ofensiva contrario para poner más distancia de Miami en lo alto de la división.
Miami pone ahora sus esperanzas en el brazo de José Ureña, quien viene de una buena apertura contra los Nacionales, luego de que se rumorara que su puesto en la rotación corría algo de peligro.
Esta historia fue publicada originalmente el 21 de septiembre de 2020, 10:43 p. m..