¿Mattingly para Manager del Año? El momento de los Marlins refuerza su candidatura
Don Mattingly no quiere ceder a la algarabía. Con su estilo sereno y pausado, el manager de los Marlins toma el camino de la cautela cuando se le pregunta por el ilusionante paso de su equipo y la cercanía a los playoffs. No quiere hablar de “eso’’ todavía y prefiere seguir el sonsonete de “un día después de otro’’.
Pero un día después de otro los peces se han ido acercando a la tierra prometida y el sitio FanGraphs, con sus fórmulas matemáticas y sabermétricas, considera que los dirigidos por Mattingly tienen un 70.7 por ciento de probabilidades -al inicio de la contienda era de 3.7 %- de llegar a las postemporada.
La pasada serie contra Filadelfia fue un ejemplo de que esos números enrevesados poseen un sustento en la realidad. Los Marlins van dejando de ser el equipo que estuvo en los titulares por todas las razones adversas y luego por ser el conjunto “eléctrico’‘ para convertirse en una verdadera amenaza al resto de los conjuntos en la Liga Nacional.
“Uno no puede estar dando brincos después de una serie como esta como si fuera algo extraordinario’’, apuntó Mattingly. “Solo espero que juguemos bien cada noche. Confío en nuestros muchachos. Eso es lo que puedo decir y lo que ellos me han mostrado todo el año: puedo confiar en ellos. Esa es una de las mejores cosas que puede decir un manager, que ellos estarán listos para jugar. Todavía nos queda un largo camino’‘.
Todavía...
Después de cinco temporadas al mando de los peces, Mattingly ha aprendido ver las cosas por lo que son en el momento porque lo ha visto todo, desde equipos hechos para competir que se desmoronaron, tragedias demoledoras como la pérdida de José Fernández, un cambio de propiedad en la alta oficina, el canje de estrellas y la reconstrucción.
Mattingly lidió con todo, lo aceptó todo y siguió adelante con el plan. Compró la visión de Derek Jeter y soportó estoicamente esos primeros dos años de 98 y 105 derrotas, mientras los prospectos se iban apilando vía canje o elección en el Draft, sin más peso que el de la palabra promesa con una sensación de futuro que no siempre estuvo clara.
Cuando Jeffrey Loria lo trajo de los Dodgers en el 2015 expresó que ese iba a ser el último manager que él iba a contratar -y mira que botó unos cuantos- sin saber que su frase sería profética. Jeter, por su parte, le ofreció una extensión de contrato porque estimó que la continuidad en la dirección sería vital para llevar a cabo su estrategia de construir un ganador sustentable.
De cierta manera, esta temporada resulta una especie de recompensa a tantos momentos complicados y poco a poco comienzan a escucharse voces que proponen su candidatura para Manager del Año en La Liga Nacional, algo en lo cual no quiere ni siquiera pensar.
¿De donde sacó la paciencia? La aprendió quizá de todo ese tiempo a la sombra de Joe Torre y luego con aquellos conjuntos de Los Angeles que siempre quedaron a la orilla de los playoffs. Tal vez, como dice otro mentor suyo Buck Showalter, de ver tanto tumulto y caos en sus años como miembro de unos Yankees que no brillaron como equipo mientras su estrella se elevaba.
Pero Mattingly no quiere crédito por haber mantenido a flote la nave en los crueles días de la pandemia, ni por haber entremezclado con acierto a jugadores desconocidos con los pocos que no contrajeron el COVID-19, ni por haber supervisado el debut de 18 prospectos, de ellos 12 lanzadores.
Sin duda, los peloteros y la oficina central merecen mucho crédito por aparecer hoy en la quinta plaza a los playoffs en el Viejo Circuito, a pesar de esos 153 cambios de personal en 53 días y usando el máximo de esos 60 jugadores localizados en Jupiter, pero la presencia estabilizadora de Mattingly también es parte del éxito.
“Obviamente, ha sido muy alentador ver cómo los muchachos han pasado todo esto’’, agregó el piloto. “Sé que están aprendiendo mucho. Este es el mejor estilo de beisbol que han jugado, porque los convierte en un equipo. No se trata de tus números o cómo lo estás haciendo. Se convierte en cómo el equipo lo está haciendo’’.
¿Y cómo lo está haciendo el manager?i
ISAN LE DICE ADIOS AL 2020
La temporada terminó para Isán Díaz. El segunda base de los Marlins fue colocado en la lista de lesionados de 60 días, lo cual pone punto final a su actuación con el equipo después de lesionarse el tendón de la cora izquierda y en su lugar activaron al utility Sean Rodríguez.
“Estoy seguro de que Isán está muy decepcionado’‘, expresó Mattingly sobre el boricua que en principio desistió de jugar debido al coronavirus y hacía unos días había regresado al terreno. “En el caso de Sean, él lleva tiempo con nosotros desde la primeravera, luego en Jupiter y ya conoce nuestra cultura’‘.
MIAMI: Sandy Alcántara trabajó solido por espacio de seis entradas, pero no tuvo el respaldo ofensivo necesario para aspirar a la victoria y los Marlins cayeron 2-0 ante los Medias Rojas de Boston, en el inicio de la serie de tres juegos en el estadio de la Pequeña Habana.
Alcántara permitió una carrera con cinco hits en lo que fue su mejor actuación desde que regresó al cuerpo de abridores, luego de su ausencia al dar postivo al COVID-19. Otorgó dos pasaportes y retiró a cinco por la vía de los strikes.
Su rival en la lomita, Tanner Houck, hizo su estreno con honor en las Mayores. El derecho de 24 años trabajó cinco episodios y toleró un par de indiscutibles a la tanda de Miami que en el encuentro conectó solo cuatro sencillos. Dio tres boletos y ponchó a siete. Tres relevistas se encargaron de preservar el triunfo del novato.
A pesar de la derrota, Miami (24-22) se mantiene en la segunda plaza de la División Este de la Liga Nacional.
Esta historia fue publicada originalmente el 15 de septiembre de 2020, 9:16 a. m..