Marcell Ozuna trae una memoria de dolor para los Marlins que vuelven a caer en Atlanta
Cuando Marcell Ozuna partió, los Marlins sabían que le decían adiós a un gran bateador. Miami obtuvo a cambio cuatro piezas, lo que no es poca cosa, pero el dominicano ha dejado una estela positiva por donde quiera que ha paseado su talento.
Muestra de eso sucedió el martes, cuando Ozuna impulsó cincos carreras con dos cuadrangulares y un doble en el triunfo 11-1 sobre los peces que siguen demorando el momento de asegurar una de las codiciadas plazas a la postemporada por la Liga Nacional.
Afortunadamente, los Filis cayeron por partida doble ante los Nacionales y el numero mágico de los dirigidos por Don Mattingly para clasificar se redujo a tres.
Por Ozuna, los Cardenales entregaron a Sandy Alcántara, Magneuris Sierra, Dan Castano y al actual lanzador -ya establecido- de los Diamondbacks de Arizona Zac Gallen, pero el jardinero de Quisqueya -actualmente con 17 palos de vuelta entera y 53 remolcadas en el 2020- le dio buenas contiendas a San Luis, como ahora lo está haciendo con los georgianos.
Atlanta (33-22) sacó a relucir su alto poder de fuego con los jonrones de Ozuna, Ozzie Albies, Dansby Swanson y Freddie Freeman para asegurar su tercer título divisional consecutivo, mientras los visitantes siguen en la carrera.
Sin duda, Miami (28-27) sigue teniendo buena perspectiva para llegar a octubre, pero la confianza antes de comenzar esta serie debe reforzarse de inmediato, porque en este loco final de una loca temporada puede pasar de todo y lo conseguido hasta el momento pudiera evaporarse si continúan las derrotas.
Los peces necesitan un renacer urgente luego de tres derrotas consecutivas y esperaban que José Ureña les diera una oportunidad de victoria y, aunque el dominicano no lo hizo del todo mal, la ofensiva de largo alcance de los locales resultó muy dura de contener.
Ureña, que permitió cuatro anotaciones en 6.2 entradas, no ha tenido buenos resultados históricamente contra los Bravos al punto de exhibir marca de 2-9 en 18 encuentros con un promedio de carreras limpias de 6.58. Evidentemente, la tendencia siguió su curso.
Los Marlins esperaban que Ureña, cuya salida previa había sido de calidad, pudiera continuar por ese camino, pero el abridor dominicano -con muchas herramientas a su disposición- ha sido un ejemplo de altas y bajas desde que irrumpiera en la organización.
Más allá de Ureña, otro elemento que falló en esta ocasión fue el bullpen, que venía realizando una sólida faena, pero que ahora cargó con siete carreras que evaporaron cualquier posibilidad de remontada ante los Bravos, equipo que sabe cuándo y cómo acelerar el paso.
Para este miércoles los Marlins ponen sus esperanzas en Sixto Sánchez, quien va a la prueba más dura de su carrera y en una semana de vértigo con una sola misión: detener la caída de su equipo.
Esta historia fue publicada originalmente el 22 de septiembre de 2020, 10:03 p. m..