Conexión cubana de Rays se hace sentir, pero Kershaw y Dodgers impiden otra remontada heroica
Por esta vez no hubo remontada heroica de los Rays ni derrumbe tremendo de Clayton Kershaw. Los Dodgers contaron con una sólida faena de su as del montículo y pasaron a comandar la Serie Mundial con ventaja de 3-2 sobre Tampa Bay.
La conexión cubana de los floridanos, Randy Arozarena y Yandy Díaz, se hizo sentir contra Kershaw, pero su impacto no fue suficiente para impedir el domingo en la noche la derrota 4-2 de los Rays que están nuevamente obligados a levantarse después de un golpe.
Díaz pegó un triple e impulsó carrera y luego anotaría con un sencillo de Arozarena, quien llegó a 27 imparables en esta postemporada, la mayor cantidad en la historia, superando al venezolano Pablo Sandoval y dejando en claro que no tiene intenciones de enfriarse.
Como si fuera poco, Arozarena trajo para el plato su carrera número 13 en los playoffs para empatar con Evan Longoria como el novato con más remolques en unos playoffs, pero ese momento de ambos cubanos en la tercera entrada fue lo único que pudieron lograr los Rays ante Kershaw.
Pudiera argumentarse que, si los Dodgers ganan la Serie Mundial, Kershaw sería uno de los candidatos a ganar el premio de Jugador Más Valioso, porque sumó la segunda victoria de su equipo y un momento donde lo necesitan con urgencia, aunque todavía queda por jugar.
Kershaw permitió las carreras de Díaz y Arozarena, y quizá no tuvo en comando de su mejor arsenal, pero se las arregló para caminar durante 5.2 capítulos con cinco hits permitidos, seis ponches, dos boletos y un out que recordará por un buen rato, porque bien pudo ser el punto de quiebre de este encuentro.
La amenaza de Tampa Bay no podía ser mayor que en el cuarto episodio, cuando colocaron hombres en primera y tercera sin outs, obligando a Kershaw a meter el brazo para sacar a los dos siguientes hombres que enfrentó con un enfoque tal que le permitió impedir un robo de home de Manuel Margot.
Con dos outs, Margot vino con todo para el plato, pero Kershaw reaccionó a tiempo -sin cometer balk en el montículo- para enfriarlo antes de que pudiera colocar su mano y darle a los Rays un motivo para la remontada, como sucedió el sábado en la noche.
Mucho se ha hablado de los desplomes de Kershaw en octubre, pero este mes la historia ha sido diferente y los números cuentan parte de lo sucedido: un promedio de carreras limpias de 2.93, con 37 ponches y apenas cinco pasaportes.
Del otro lado, Tyler Glasnow no pudo impedir que la ofensiva de largo metraje de los Dodgers estuviera quieta al permitir cuadrangulares de Joc Pederson y de Max Muncy en la segunda y quinta entradas, respectivamente, luego de que fuera víctima de dos anotaciones en el inning del comienzo.
Tampa Bay tuvo una última oportunidad de causar estragos en la octava al situar hombres en primera y segunda con un out, pero el relevista Víctor González retiró a los dos hombres que enfrentó, incluido Arozarena.
Esta historia fue publicada originalmente el 25 de octubre de 2020 a las 11:39 p. m..