Negociados por Cuba, peloteros de Series Nacionales llegan al béisbol invernal. ¿Revivirá pacto con MLB?
La presencia cada vez creciente de peloteros cubanos de Series Nacionales en ligas profesionales del Caribe es una realidad impensable hace una década atrás y quizá un indicio de lo que pudiera venir en el futuro, ahora que habrá una administración demócrata en Washington.
Si el juego de cubanos en Japón, negociados con la venia y el apoyo de la Federación de Béisbol de la isla no es cosa nueva, la inserción en la pelota invernal de Venezuela y México, además de otras menos potentes como Nicaragua y Panamá, inaugura un capítulo diferente que apuntaría al malogrado acuerdo con Grandes Ligas.
En la Liga del Pacífico ya juegan Yoenis Yera y Erisbel Arruebarrena -uno que regresó a Cuba tras su fallido intento de alcanzar la gran carpa con los Dodgers-, mientras se espera la llegada de Yoelkis Guibert, uno de los que estaba en la lista del adormilado pacto.
Por su parte, Venezuela cuenta con los lanzadores Noelvis Entenza y Freddy Asiel Álvarez, además del jardinero Roel Santos; mientras que el veterano Lázaro Blanco acaba de debutar en Nicaragua y Raico Santos participará en el béisbol de Panamá con los Astronautas.
Japón, que ha colaborado desde hace tiempo con la Federación cubana, contiene en sus filas profesionales a Ariel Martínez, Yariel Rodríguez, Liván Moinelo, Raidel Martínez, Yurisbel Gracial y Alfredo Despaigne, pero estos no serían los únicos, pues los clubes nipones suelen peinar la isla en busca de talento.
Esto es algo que también comienzan a hacer los equipos del Caribe, mientras Cuba encuentra de esta manera alguna forma de compensar a varios peloteros que ya no podrán hacer el grado en las Mayores -por edad o condiciones-, porque el pacto, de ser revivido por el nuevo gobierno demócrata, no tendría un efecto real hasta la próxima generación.
“Básicamente, en Cuba queda muy poco material de Grandes Ligas, apenas uno o dos jugadores’’, expresó una fuente cercana al mercado antillano. “Si el pacto con Grandes Ligas vuelve a reanudarse, los equipos tendrán que mirar a los juveniles y casi hasta los escolares’‘.
No queda claro cómo es que las autoridades del béisbol cubano lograron insertar sus figuras en ligas profesionales, ya que estas poseen un convenio con las Mayores, pero se supone que se debe a algún efecto residual de aquel acuerdo truncado por la administración de Donald Trump.
Desde el Instituto Cubano de Deporte y Recreación (INDER), en boca de su vicepresidente Raúl Fornés, afirman que Cuba tiene las puertas abiertas para retomar el diálogo sobre la firma de sus peloteros con franquicias en equipos norteamericanos, y que estos puedan seguir representando a la isla en competencias internacionales.
“El deporte del país caribeño está preparado para (re)negociar un pacto truncado y cerrar así un largo ciclo de deserciones, riesgos y fuga de talento’’, afirmó Fornés a Prensa Latina. “Tenemos la disposición de restablecer un acuerdo que se firmó, pero nunca llegó a ponerse en práctica’’
En diciembre de 2018 la Federación Cubana y las Mayores firmaron un acuerdo que permitiría a los peloteros de Series Nacionales jugar en la gran carpa sin perder su residencia en la isla, pero que despertó un fuerte rechazo por considerarse un instrumento del gobierno para recaudar fondos.
Meses después, en abril de 2019, la administración Trump echaba por tierra ese pacto, alegando que la Federación Cubana de Béisbol era un organismo gubernamental -algo negado por el anterior presidente Barack Obama- y el embargo económico prohibía el negocio con tales instituciones.
Pero ahora que Biden camina hacia la Casa Blanca, ¿revivirá el pacto?
Esta historia fue publicada originalmente el 3 de diciembre de 2020, 8:27 a. m..