De Águila a Águila, de México a Japón, el largo camino de Rusney Castillo para tener una nueva casa en el béisbol
El regreso de Rusney Castillo a las Grandes Ligas queda aplazado por el momento y quién sabe si llegue a producirse alguna vez. El jardinero cubano firmó un contrato con las Águilas de Rakuten de la Liga Profesional Japonesa para proseguir su carrera.
Medios de prensa de México confirmaron que el pelotero fue dado de baja en los Águilas de Mexicali, equipo de la Liga del Pacífico, para viajar a tierras niponas y hacer oficial su contrato, que debe ser bueno, pero jamás como los $72.5 millones que tuviera con Boston.
Castillo, quien tuvo su primer juego con Mexicali el pasado 17 de noviembre, vio acción en 22 encuentros con los Águilas y bateó para .250, producto de 20 imparables con tres dobles, seis remolcadas, seis pasaportes y un porcentaje de embasado de .333.
Con los Medias Roja, Rusney jugó en las primeras tres temporadas de su pacto de siete, con una línea ofensiva de 262./301./379./ y un OPS de 679, además de pegar siete jonrones y remolcar 35 carreras en 99 partidos, pero nunca llegó a encontrar un espacio duradero en Boston.
Más allá de su rendimiento -fue elegido Jugador Más Valioso de Triple A en una ocasión-, Castillo fue víctima de una serie de factores financieros, como penalidades a la franquicia patirroja, de haber sido parte del equipo grande e, incluso, del roster de 40 peloteros.
Desde junio del 2016 no vio más acción en las Mayores, concentrándose en el Pawtucket de Triple A, donde dejó línea ofensiva de 293./335./425 en cinco contiendas, además de ser regular en varias ligas invernales del Caribe, especialmente Puerto Rico.
Su lugar dentro de Mexicali fue ocupado por otro cubano, porque los Águilas anunciaron que el veterano Félix Pérez había sido contratado, desde el momento en que Castillo salió rumbo a Japón.
Esta historia fue publicada originalmente el 17 de diciembre de 2020, 0:39 a. m..