Los Marlins muestran interés en el Shohei Otani cubano, pero el detalle está en el dinero
El detalle estaría en el dinero, pero eso no impide que los Marlins muestren interés en Oscar Luis Colás. Los peces y los Angelinos visitaron al agente libre que algunos dan en llamar el “Shohei Ohtani’’ cubano por su capacidad para lanzar y batear con soltura, lo mismo que el japonés.
Una fuente en la República Dominicana confirmó la presencia de Miami el martes en el complejo donde entrenaba Colás, quien hace unas semanas recibió la luz verde para negociar un pacto con algún equipo de Grandes Ligas, después de ser liberado por el club Softbank de la pelota profesional nipona.
Sin embargo, aunque el interés existe lo que posiblemente no haya sea la cantidad de dinero que se pide por la tremenda promesa, que estaría en espera de una cifra oscilante entre los $4 y $5 millones, algo que parece imposible por las sumas ya gastadas en el mercado.
Los Marlins, por ejemplo, ya uitlizaron $3.5 millones en el torpedero cubano Yiddi Cappe y otras sumas en los 10 prospectos “amarrados’’ el viernes pasado. Miami comenzó el período de firmas con una cantidad de $6,431,000: De modo que algo debe quedarle en reserva. ¿Cuánto? Quizá no lo suficiente para satisfacer a Colás.
Otro equipo muy interesado en Colás, los Medias Blancas, le ofrecieron $2 millones e sus $5,348,100 disponibles a Yoelquis Céspedes y en unos días harán oficial la firma de otro cubano, Norge Carlos Vera, con un bono de $1.5 millones, más gastos en otros prospectos dominicanos y venezolanos.
Los Angelinos, por su parte, le concedieron un bono de $2 millones al torpedero dominicano Denzer Guzmán y su cantidad para gastar en este período es solo de $4,732,700, de modo que en ninguna variante Colás firmaría en este lapso de tiempo, a menos que acepte una cantidad menor.
Para Colás todo pende en la balanza de tiempo vs dinero. Firmar ahora significaría recibir menos plata, pero le aseguraría no perder una temporada y comenzar de manera más rápida su pasantía por el sistema de granja de aquel equipo que él seleccione.
Muchos scouts consideran que es tal el talento de Colás -ahora mismo ubicado como el segundo mejor de los prospectos de MLB- que en un par de contiendas podría poner un pie en un estadio de las Mayores, pero sin duda la decisión de esperar hasta el próximo período de firmas internacionales no es cosa de 15 minutos.
Con solo 21 años de edad y menos de seis contiendas de experiencia en Series Nacionales, el caso de Colás explica lo complicado de este sistema. Cuando llegó a la República Dominicana, ya la mayoría de los equipos tenían “amarrados’’ de palabra a los prospectos que codiciaban.
Aunque es una práctica prohibida por Grandes Ligas, ya hay prospectos negociados verbalmente para el 2022 y quizá el 2023 ante lo cual siempre se agita el fantasma de un Draft Internacional que nadie sabe cómo se va a implementar en las condiciones actuales.
Pero un talento como Colás siempre encontrará espacio. Tan imponente era su juego desde chico, que en el 2017 los Hawks de la pelota profesional japonesa se lo llevaron para que integrara su escuadra de desarrollo y en el 2019 firmó un contrato con el club que le vería debutar en la Liga del Pacífico y ver acción durante siete encuentros.
Aunque es muy pronto para considerarlo el próximo Luis Robert Moirán o Yoan Moncada, Colás es una promesa que despierta mucho interés por la calidad de su bate, su defensa en los jardines y la capacidad para lanzar -todo a la zurda- 95 millas por hora de manera sostenida.
Estuvo en tres temporadas con Santiago de Cuba y en el 2019 exhibió una línea ofensiva de .289/.389/.533 en 54 turnos con las avispas orientales. De que va a firmar, eso nadie lo duda. Pero con quién y por cuánto, son las dos preguntas de los millones.
Esta historia fue publicada originalmente el 20 de enero de 2021, 8:30 a. m..