¿Los Marlins pueden pensar en postemporada? Un detallado análisis del equipo de Miami
Los Marlins inician la temporada 2021 el primero de abril cuando se midan a los Rays de Tampa Bay en el estadio de Miami (4:10 p.m.), en un duelo de lanzadores entre Sandy Alcántara por los locales y Tyler Glasnow por los visitantes.
Para el dominicano Alcántara será su segunda campaña consecutiva abriendo el choque inaugural, siendo el noveno lanzador en hacerlo en la historia de la franquicia.
En el 2020, Miami clasificó a la postemporada como equipo comodín al terminar con 31 triunfos y 29 reveses, haciéndolo por primera vez en 17 años. Luego de ganar el choque a vida o muerte ante Chicago, perdieron la Serie Divisional en tres juegos frente a los Bravos de Atlanta.
La pregunta que muchos se están haciendo es la siguiente: ¿Podrá repetir Miami su labor en 2021?.
En breve síntesis, miremos los aspectos fuertes y débiles de los Marlins en busca de respuestas, siempre pensando en esos acontecimientos que nadie espera que ocurran pero que llegan muchas veces para cambiar a favor o en contra los pronósticos de los expertos.
PITCHEO: El cuerpo de abridores de los peces lo encabezan cuatro serpentineros latinos: los dominicanos Alcántara y Sixto Sánchez, los venezolanos Pablo López y Eliéser Hernández. El quinto abridor aún no ha sido confirmado por el manager Don Mattingly, pero Trevor Rogers es el más fuerte candidato para serlo.
El pitcheo relevo también depende de figuras jóvenes. El principal cerrador en 2020 fue Brandon Kintzler, que salvó 12 juegos en 14 intentos, pero en el 2021 no estará con los Marlins.
Cuando miramos el pitcheo colectivo de Miami en la pasada campaña vemos que entre los 15 equipos de la Liga Nacional terminaron en onceno lugar en promedio de carreras limpias (4.86), quinto en imparables permitidos (506-504 entradas), tercero en pasaportes (226), decimocuartos en ponches (451), cuarto en jonrones tolerados (82), duodécimos en WHIP (1.45) y promedio aceptado ante el bateo rival (.261).
Aunque dichas estadísticas no ubicaron al pitcheo miamense entre los mejores de la Nacional, debemos tener en cuenta que los cuatro primeros abridores no superan los 25 años de edad, y los expertos coinciden en que deben mejorar sus actuaciones en 2021 y al menos dos de ellos están listos para ser estelares de Grandes Ligas.
BATEO: La ofensiva terminó colectivamente con promedio de .244 y ocupó el noveno lugar de la Nacional, fueron segundos en bases robadas con 51 sólo detrás de los Padres de San Diego (55), décimos en imparables (472), oncenos en impulsadas (247) y anotadas (263), noveno en embasamiento (.319), decimoterceros en slugging (.384), duodécimos en jonrones (60) y OPS (.703).
Miami no es un equipo con bateadores de gran poder. Los cuatro mejores a la ofensiva son Brian Anderson, Miguel Rojas, el recién adquirido desde los Bravos el jardinero Adam Duval que sumó 16 jonrones en 2020, y Jesús Aguilar de quien el alto mando de los peces confía en que recupere el nivel que tuvo cuando en 2018 pegó 35 cuadrangulares con 108 impulsadas con Milwaukee.
La receptoría estará defendida por el colombiano Jorge Alfaro y Chad Wallach. Poseen hombres de contacto con la bola y varios jugadores rápidos en las bases.
PUNTOS FUERTES: Pitcheo joven con mucho talento. Velocidad en las bases. Buena defensa. Crecimiento cualitativo de jugadores jóvenes en ascenso.
PUNTOS DÉBILES: La ofensiva carece de legítimos bateadores que impulsen carreras hacia el plato. Lo que requiere que Anderson y Aguilar levanten este renglón importante para sumar triunfos. El pitcheo relevo es una incógnita
¿Podrá Miami regresar a la postemporada? Mi respuesta es: los Marlins tendrán una tarea difícil para clasificar como equipo comodín. No es igual ganar una temporada corta de 60 partidos que otra mucho más larga de 162. Lograr ese propósito depende del despunte y nivel de desarrollo que logren sus jugadores jóvenes.
Esta historia fue publicada originalmente el 21 de marzo de 2021, 3:06 p. m..