Otro extra innings y otro desplome de Atlanta, la confianza de los Marlins crece por días
Otro extra innings y otro desplome de un relevista de Atlanta. Los Bravos deben estar deseosos de que los Marlins se larguen de Georgia, porque las cosas no les han ido nada bien en tres juegos, a pesar de los actos heroicos de su astro Ronald Acuña.
Con la regla de un hombre en segunda al comienzo de la décima entrada, Jesús Aguilar pegó el miércoles en la noche un doble para remolcar la carrera que pondría marcador definitivo de 6-5 y aseguraría la serie particular contra un equipo que suele dominarlos.
Los peces vienen jugando un béisbol bien fundamentado por estos días y la confianza parece crecer de encuentro en encuentro, cuando al mediodía del jueves salgan al terreno para su cuarta cita en Atlanta y en espera que Trevor Rogers les ayude a completar la barrida.
Acuña ha sido un verdugo de Miami durante los últimos tiempos y en esta ocasión se hizo sentir con dos cuadrangulares y cuatro impulsadas ante un pitcheo que había estado bastante sólido ante una alineación que no se deja dominar tan fácilmente.
El primer vuelacercas del venezolano sirvió en el tercer capítulo para rebajar en dos la ventaja de cuatro carreras lograda por los peces en el inicio del encuentro, pero el segundo hizo más daño porque desvaneció el resto de diferencia en el séptimo episodio y dejó el encuentro empatado a cinco anotaciones.
Hasta ese momento, los Marlins parecían encaminarse a una victoria gracias a otra saludable demostración ofensiva, que si bien no fue tan abultada como la del martes, tuvo en Jazz Chisholm un tremendo exponente con un jonrón de tres anotaciones en la tercera entrada.
La presencia de Chisholm en la alineación se va convirtiendo en una necesidad por esa combinación de rapidez, explosividad, bateo e inteligencia -como hizo que el relevista Luke Jackson cometiera balk en el octavo inning sobre un mal cálculo en el corrido hacia la inicial- que suele poner mucha presión en los rivales.
Cada vez que viene a consumir turno, Chisholm está en condiciones de hacer algo diferente y su estrella muestra progreso y brillantez que se hace sentir en la organización como uno de los grandes hallazgos desde el momento en que llegara a Miami.
Nick Neidert solo pudo caminar 4.2 entradas con cinco hits, incluido el primer palo de vuelta entera de Acuña, algo que no estaba en los planes del club, después de echar mano a seis relevistas en la noche del martes debido a una corta faena del venezolano Pablo Hernández.
El derecho exhibe una efectividad de 4.00 en dos aperturas esta contienda, pero su club va a necesitar mucho más de él ante las ausencias de Elieser Hernández y Sixto Sánchez, quienes se encuentran en proceso de recuperación de lesiones en sus brazos.
Esta vez fue Richard Bleier el que cargó con el segundo jonrón de Acuña, quien ha pegado 18 de por vida contra los peces y exhibe una tremenda línea ofensiva de .318/.414/.665, más un OPS de 1.079 y 46 impulsadas, ocho bases robadas y 25 pasaportes en su carrera ante Miami.
Los Bravos, por su parte, confiaban en que Charlie Morton los ayudara a detener el mal paso ante los Marlins, pero el veterano no estuvo en su mejor noche y a lo largo de seis capítulos admitió cinco anotaciones y siete imparables, contando entre ellos el enorme batazo de Chisholm por el jardín central.
Esta historia fue publicada originalmente el 14 de abril de 2021, 10:48 p. m..