Mínimos ajustes para pegar enormes batazos, ¿cuál era la pena de este slugger de los Marlins?
Jesús Aguilar siente que la carga pesada comienza a levantarse de los hombros. El fornido primera base y los otros bates importantes del club no lo hablaban abiertamente, pero reconocían cierta presión por no poder ayudar al pitcheo de la mejor manera en que saben y pueden hacerlo.
Una de las constantes de principios de temporada fueron las aperturas de calidad de la rotación y las faenas de la mayor parte de los relevistas, que en la mayoría de las ocasiones encontraron poco o nulo respaldo ofensivo, pero Aguilar confía en que eso está comenzando a cambiar.
“Sí, hombres como Corey Dickerson, Adam Duvall y yo sentíamos que no estábamos haciendo nuestro trabajo de ayudar a los lanzadores’’, expresó el venezolano vía zoom en encuentro con los periodistas. “Pero ya estamos en mejor momento y los batazos comienzan a llegar. Se trata de confiar en el proceso y seguir trabajando sin perder el rumbo’’.
Aguilar, en especial, contemplaba la labor de Sandy Alcántara y Pablo López y se preguntaba qué podía hacer para no dejarlos solos en esa labor de colgar ceros o minimizar el impacto ofensivo del conjunto rival, un pensamiento que no lo abandonó en los últimos días.
Pero todo un veterano, Aguilar se aplicó en las cajas de bateo y fue encontrando los ajustes que le permitieron ver y darle mejor a la bola, algo que se ha puesto de manifiesto en los últimos siete días con tres cuadrangulares, nueve impulsadas y un porcentaje de slugging de .640.
El bromeó al decir que había abandonado los vegetales y las hierbas -la famosa Arúgula- por unas arepas venezolanas, pero la respuesta la encontró en los entrenamientos.
“A vece son cosas menores, unos mínimos movimientos con el bate, un acomodo en la caja, elementos que te permiten sentirte más cómodos’’, agregó Aguilar. “Solo hay que tener la confianza de que esos ajustes se pueden hacer, porque esa es la naturaleza del juego. Si uno trabaja, la respuesta a los problemas van a llegar’’.
El venezolano se hizo sentir en el primer encuentro en Milwaukee, un lugar que la trae toneladas de emociones y recuerdos porque fue el sitio donde verdaderamente creció y se afianzó como pelotero de Grandes Ligas, al punto de ganarse un viaje a un Juego de las Estrellas.
“Lo primero que tengo es agradecimiento para los Cerveceros’’, apreció Aguilar. “Con ellos viví momentos muy importantes y bonitos. Tengo muchos amigos aún aquí y los fanáticos me han brindado mucho afecto. Eso no lo voy a olvidar nunca, pero ahora estoy con los Marlins y quiero que ganen’’.
SANDY LEÓN FELIZ EN SU NUEVO HOGAR
Cuando los Marlins firmaron a Sandy León, el receptor sabía que había llegado a casa. No solamente porque su residencia oficial está en Fort Myers, sino porque a la distancia contemplaba al joven cuerpo de lanzadores de los peces y se imaginaba cómo sería recibirles.
El lunes en la noche tuvo otra prueba importante con Trevor Rogers.
“Ese muchacho tiene un gran talento, al igual que el resto’’, apuntó el enmascarado. “Solo deben seguir aprendiendo algunas cosas, pero lo fundamental ya está en sus brazos y sus mentes. Con ellos también estoy aprendiendo y es muy divertido estar del otro lado del home’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 27 de abril de 2021, 6:19 p. m..