Washington vino mal, pero Miami está peor. Encuentro de pobres en La Pequeña Habana
Julio se llevó varios peloteros de los Marlins, pero desmanteló a los Nacionales. Ambos clubes han jugado de manera atroz y su única misión en esta temporada es completar el calendario y aguar la fiesta a otros equipos contendores. De modo que un choque entre los dos equipos no presagiaba nada bueno desde el punto de vista visual.
Al final, fue peor para Miami que cayó el martes por la noche 5-1 y extendió a ocho su racha de fracasos, la peor del 2021, después de dos barridas consecutivas a manos de los Bravos de Atlanta y los Rojos de Cincinnati, dos equipos que en sus respectivas divisiones batallan por alcanzar los playoffs.
Pero este no es el caso de Washington, que hace un par de años ganó la Serie Mundial, su núcleo fue desmembrado y recibió una estocada mortal cuando el inmenso Max Scherzer fue enviado a los actuales campeones defensores Dodgers de Los Angeles.
Los Nacionales también llegaron al sur de la Florida con un par de fracasos frente a los Cerveceros de Milwaukee, pero al menos tienen una figura alrededor de la cual reconstruir como Juan Soto y un veterano en el cual confiar de la talla de Ryan Zimmerman.
Habría que recordar que, por todas sus angustias, los capitalinos superan esta contienda 8-3 en sus enfrentamientos particulares a los peces, que siguen en lo peor de las listas ofensivas en las Mayores y con un promedio de 225 carreras facturadas por encuentro.
Quizá no sea casualidad, aunque tampoco consuelo, que Washington supere escasamente a Miami en la carrera por evitar el sótano de la Liga Nacional y, al menos por esta vez, se mostró como la novena superior con un sólido trabajo en el montïculo de Erick Fedde y un par de cuadrangulares contra Jesús Luzardo.
Fedde no ha sido un dechado de virtudes como lanzador y llegó con un promedio superior a 5.00, pero contra los peces lució enorme al punto de imponer una marca personal de 10 ponches con una anotación a su cuenta luego de 6.1 episodios de actuación.
El abridor visitante contó con el apoyo de dos vuelacercas, uno de Tres Barrera en la cuarta entrada con el cubano Yadiel Hernández en circulación y otro de Zimmerman en el quinto con Soto a bordo contra un Luzardo que todavía no acaba de encontrar su espacio en Miami.
El joven lanzador, que vino de Oakland a fines de julio, no ha podido resolver los problemas -sobre todo en situaciones de apuro- que venía arrastrando de la Liga Americana en cinco aperturas desde que llegara a La Pequeña Habana y su efectividad se ha elevado a 7.91.
Esta historia fue publicada originalmente el 24 de agosto de 2021, 10:28 p. m..