José Abreu se calienta en el mejor momento y recibe otro premio en Grandes Ligas
Agosto no fue el mes más cruel para José Abreu. Tan alto fue el pico de producción para el pelotero cubano que las Grandes Ligas lo acaban de designar como el mejor del Joven Circuito en un momento en que los Medias Blancas miran con insistencia a octubre.
Abreu reclamó el premio de mejor del agosto tras colocar una línea ofensiva de .330/.382/.661 con 10 cuadrangulares, de modo que logró un mes con dobles dígitos en palos de vuelta entera por quinta ocasión en su carrera y en un momento crucial para su equipo.
Pito ha encontrado su ritmo justo cuando Chicago se encuentra firmemente en la cima de la División Central con una ventaja de 10 juegos y ejerce su liderazgo callado y discreto por los cuatro costados de un conjunto que le respeta y sigue su paso ofensivo.
“Le estaba haciendo swing a muchos lanzamientos fuera de la zona de strike’’, apuntó el cubano de sus problemas de inicio de temporada. “Ahora siento que soy más selectivo y le tiro a pelotas que son strikes. Es por eso que estoy teniendo más éxito por estos días’’.
Como si fuera poco, Abreu se convirtió en el primer pelotero de las Mayores que llega a los 100 remolques en esta temporada y actualmente -con 103- busca convertirse en el primero de su país en liderar la Americana en impulsadas por tercera contienda consecutiva.
Esta es la sexta ocasión en su carrera que Abreu alcanza el centenar de traídas para el plato y con un mes completo para completar el calendario, su ritmo actual le permitiría finalizar con 123, lo que le permitiría igualar la mejor marca personal que ya consiguiera en el 2019.
“Hace muchas cosas que le convierten en un buen impulsador’’, comentó Tomy La Russa, manager de los Medias Blancas. “Sabe identificar bien los pitcheos, usa todo el terreno. ¿Saben qué es lo más importante? Sabe bien cuál es el marcador y trata de ayudar al equipo. Y esa es la motivación más pura, eso es lo mejor, porque nunca cambia’’.
Nadie ejemplifica mejor lo que es un Media Blanca que Abreu durante seis temporadas perdedoras y crueles, de dura y larga reconstrucción en espera de un futuro que finalmente se asoma con la primera visita a los playoffs en un largo rato y un grupo de jóvenes peloteros que auguran tiempos mejores que ya está aquí.
En medio de ese proceso complicado, Abreu nunca perdió la motivación de crecer y representar a Chicago de la mejor manera posible, ganando de paso un premio de Novato del Año, tres apariciones en un Juego de las Estrellas, tres Bates de Plata al mejor inicialista ofensivo y finalmente el Premio de Jugador Más Valioso.
Tampoco decayó la admiración mutua entre Abreu y la organización. Si alguien confiaba en ese futuro difuso a veces fue el cubano, quien sobrevivió a los momentos olvidables en busca de este nuevo comienzo que anuncian figuras como Yoan Moncada, Eloy Jiménez y Luis Robert Moirán.
Esta historia fue publicada originalmente el 2 de septiembre de 2021, 7:32 p. m..