En Cuba era un tirapiedras, aquí el béisbol es muy diferente, confiesa estelar novato de los Rojos
Vladimir Gutiérrez vive un momento de luz con los Rojos. Desde que llegara al nivel de Grandes Ligas, el cubano ha sido todo lo que el conjunto esperaba y más, ahora que están en la batalla por uno de los comodines de la Liga Nacional y necesitan del extra de todos sus peloteros.
Vino para suplir por unos días a un lanzador lesionado y su estancia se ha prolongado al punto que hoy es un ancla en la rotación, pero eso no esconde que vivió también un momento oscuro, cuando fue suspendido 80 juegos por uso de sustancias prohibidas.
Gutiérrez, quien firmó con Cincinnati con un bono de $4.75 millones en agosto del 2016, logró recuperarse este 2021 y no por gusto exhibe foja de 5-1 y una efectividad de 1.86 desde el Juego de las Estrellas y se le menciona en la batalla por el Novato del Año, junto a su compañero de equipo Jonathan India y el zurdo de los Marlins Trevor Rogers.
¿Cómo describirías este momento que estás viviendo?
“Estoy muy feliz con los resultados que estoy teniendo como pelotero y como novato. Por los resultados y la oportunidad que Cincinnati me está dando para ser parte de la rotación de cinco abridores. Llegué por lesión de otro lanzador, pero sabía que podía hacer el trabajo’’.
¿Explícame ese proceso de llegar y quedarte?
“Solo debía hacer lo mismo que venía haciendo en Triple A. Gracias a Dios he tenido los resultados y me quedé. Las primeras tres salias no estaba confiando , porque pensaba que me iban a bajar cuando volviera el otro lanzador, pero no pasó porque hice lo que ellos necesitaban. Ahora salgo a disfrutar y a hacer mi trabajo’’.
Tocaste fondo con la suspensión, pero supiste renacer.
“Cuando pasó lo que pasó, me afectó mucho a mí. Yo estaba un poco deprimido, pero mi mujer y mi mamá estuvieron apoyándome en la casa. No tenía ni deseos de salir a entrenar. Varias personas hablaron de mí, Yunesky Maya habló conmigo y me dijo que estaba ciento por ciento a mi lado. Perdiste la batalla pero no la guerra. Seguí trabajando, fui a Dominicana y regresé a luchar por todo’’.
Hasta que te llamaron a Grandes Ligas.
“Yo había trabajado fuerte en la primavera, en Triple A. Un día que me iba al aeropuerto a recoger a mi esposa, me llamaron y me lo dijeron. Fue algo increíble, llamé a mi mamá. El sueño se me hizo realidad y sobre todo con un equipo que esta compitiendo por llegar a los playoffs. Me siento emocionado y quiero vivir la postemporada y ganarme un anillo’’.
¿Qué ha cambiado de aquel pelotero que se quedó en Puerto Rico?
“Aquel Vladimir Gutiérrez no era tanto un pitcher como un tirapiedras. Yo tiraba para adelante y tiraba duro y eso se veía muy bien. No me importaba nada más. Aquí en Grandes Ligas vivimos un béisbol que enseña mucho. Aquí puedes tirar cien millas y te van a dar. Aquí hay que dominar los pitcheos y tirarlos en diferentes ángulos para poner a pensar al bateador’’.
Entonces en Cuba fuiste un Novato del Año, tirando piedras...
“Yo tiraba duro y me confiaba en Dios. Ahora, ganar el Novato del Año aquí significaría mucho. Seria bueno ganarlo aquí como lo hice en Cuba, pero no pienso en eso. Yo me enfoco en mi trabajo para no salirme de la rutina que ya tengo establecida. Así que no pienso en el premio’’.
Trabajas este sábado contra Sandy Alcántara...
“Esto será un sueño cumplido. Nunca imaginé lanzar aquí en Miami. Va a venir mi familia, mis amigos. Será algo muy lindo’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 27 de agosto de 2021, 6:45 p. m..