José Fernández vive en mí, como si fuera ayer que estaba en ese clubhouse llenándolo de luz
José Fernández nunca se ha ido de Miguel Rojas. Al capitán de los Marlins le parece mentira que este 25 de septiembre se cumplirán cinco años de la desaparición física del lanzador cubano que tantas noches de intensidad y victoria le regalara al equipo y a la comunidad de Miami.
Pero una de las misiones del venezolano es mantener vivo el recuerdo de Fernández y desde una simple frase hasta el uso de su jersey se convierte en un motivo para evocar a su amigo fallecido en un accidente marítimo, dejando a la franquicia en estado de desasosiego y ruptura.
Un ser humano de dimensiones tremendas, Rojas aún se mantiene en contacto con aquellos que conocieron y jugaron junto a Fernández para que el mundo sepa que más allá de aquel lanzador dominante, había una persona llena de vida que disfrutaba el béisbol como nadie, una figura que debe ser el espejo en el cual deben mirarse los jóvenes peloteros de los Marlins.
Cinco años sin José, ¿qué evocas por estos días?
“Es un recordatorio de lo que José significó no solo para esta organización sino para todo el béisbol en general, los latinoamericanos, las personas que lo seguíamos. Es un recordatorio de que debemos aprovechar cada momento que tenemos en este mundo. Nunca hay que olvidarlo, lo que hizo para los Marlins y esta comunidad’’.
¿Qué siente en lo interno?
“Parece mentira que se fuera así una persona tan joven. Sigue vivo por lo menos en mí, como si fuera ayer que estaba en ese clubhouse llenándolo de luz’’.
¿Cuánto cambiaron los planes de los Marlins sin Fernández?
“Cambió a la organización de pies a cabeza porque pierdes a tu mejor jugador, porque era el mejor jugador, el emblema de los Marlins. Cada vez que José lanzaba había un 20 por ciento de fanáticos más, no importa que fuera un lunes o un sábado en la noche. Ya no puedes recuperarte de una pérdida como esa’’.
¿Cómo hacer para reconstruirlo todo?
“El béisbol nunca para y seguimos adelante. Fue bastante difícil reponernos de lo que sucedió. Ahora tenemos a un grupo muy talentoso de jóvenes que me hace recordarlo. Imagino que cuando llegó era así, un pelotero buscando una oportunidad y con esa hambre que vemos en un De La Cruz, en un Jesús Sánchez, en Luzardo, Alcántara. Estamos viviendo con Alcántara muchas cosas que la gente no pudo ver de José’’.
El primer día del spring training llegaste con un jersey que tenía su número 16.
“Yo quiero pasar esa voz de quién era José. Muchos escuchan que era tremendo pitcher, un caballo, una gran influencia para la comunidad de Miami, los cubanos en especial, pero la gente no sabe lo que era José en ese clubhouse, que podría causar una buena impresión y sacarle una sonrisa a todos, a los coaches, a los oponentes’’.
¿Cómo así?
“Recuerdo una vez que Evan Longoria le dio un jonrón y después estaba jugando con él en el dugout. Son cosas que la gente nunca va a entender si no lo vivieron. Cuando tengo la oportunidad de hacerle cualquier homenaje voy a tratar de seguir haciéndolo, no solo el día en que nació o murió. Lo más importante es que salga del corazón y demostrarles a estos jóvenes quién fue él’’.
Todavía hablas con aquel grupo...
“Todos los que lo conocemos tenemos que mantener su legado y no dejarlo morir. Recordarlo como lo que fue: era un caballo no tan solo en el montículo, sino en el clubhouse y la comunidad. Eso es lo más bonito que le va a quedar a su familia, lo que le va a quedar a su niña. Sé que Giancarlo Stanton lo hace, AJ Ramos lo hace, Derek Dietrich cada vez que hablamos, .Justin Bour, JT Realmuto, todos los que jugamos juntos sabemos lo que él valía’’.
¿Cómo te gustaría que el resto del mundo lo recordara?
“Como alguien que disfrutaba el juego, como se alegraba cuando le tocaba lanzar y como se molestaba cuando no lo dejaban lanzar más de cinco o seis innings. El peleaba con los coaches y el manager porque quería seguir lanzando, aunque viniera de una lesión. El día que regresó de la Tommy John quería lanzar el juego completo. Cada vez que bateaba quería darle una línea al pitcher. Un competidor ciento por ciento. A veces se encojonaba, pero a la vez era pura alegría’‘.
Esta historia fue publicada originalmente el 21 de septiembre de 2021, 8:38 a. m..