Slugger cubano renace de horas oscuras para ayudar a los Astros a avanzar en octubre. ¿Quién los detiene ahora?
José Abreu se ha calentado cuando más hacía falta.
Después de vivir momentos amargos en su primera temporada con los Astros, el cubano está haciendo ver a los ejecutivos de Houston como si fueran hombres iluminados, solo porque está volviendo a ser el mismo de siempre.
Si el martes pegó dos cuadrangulares de más de 440 pies cada uno para ayudar a la causa de su equipo, este miércoles en la noche silenció a la multitud en Minnesota con un vuelacercas de dos carreras para que Houston venciera 3-2 y avanzara a la Serie de Campeonato de la Liga Americana.
Sus ocho impulsadas y tres jonrones en estos primeros cuatro juegos de playoffs dicen a las claras que ha regresado la mejor versión de un Abreu, que durante muchos años llevó sobre sus hombros el peso de la ofensiva donde quiera que había estado.
Esas ocho remolcadas son también la mayor cantidad para un bateador antillano en esa cantidad de partidos en postemporada y superan la anterior marca de su compatriota Yordan Álvarez (7 en 2022).
Pero en este 2023 la adversidad estuvo tensando su paciencia con una lesión en la espalda que le había impedido ser el que suele ser con el madero en la mano. Ahora, totalmente recuperado, “Pito’’ les está recordando a todos lo que es capaz de hacer.
“Vamos adelante, vamos adelante. Los cubanos somos unos guerreros’’, había comentado Abreu durante la estancia de los Astros en Miami el pasado agosto y sus palabras de entonces no pudieron ser más proféticas ahora que se ha convertido, junto con Álvarez, en el Dúo Dinámico de la ofensiva de los texanos.
Los primeros meses de temporada para Abreu resultaron terribles y en general el 2023 no dejó mucho bueno de qué hablar, pues el cubano finalizó con las peores cifras de su carrera en promedio de bateo y porcentaje de embasado, pero eso ya nada importa.
Sin duda, los Astros no obtuvieron la producción de toda la temporada que esperaban de Abreu cuando le firmaron un contrato de tres años y $58.5 millones, pero basta analizar su rendimiento en las últimas semanas para percibir que sus tres jonrones en dos días no son una sorpresa.
El cubano registró en septiembre un OPS de .835, con siete cuadrangulares y 28 carreras impulsadas en 26 partidos, lo cual puede interpretarse como que lo peor quedó atrás y que llega a octubre como lo ha hecho en sus tres postemporadas anteriores, donde batea para 306,con dos vuelacercas, nueve impulsadas y con un OPS de .958.
Y ahora que los campeones vuelven a acercarse al trozo más importante de octubre, saber que pueden contar con Abreu como complemento perfecto para Álvarez, José Altuve y Alex Bregman y debe sentarles de maravillas.
Esta historia fue publicada originalmente el 11 de octubre de 2023, 10:09 p. m..