El Misil cubano llega a una franquicia histórica en Grandes Ligas para continuar sumando argumentos de grandeza
La travesía de Aroldis Chapman no ha llegado a su final.
El supersónico lanzador cubano llegó a un acuerdo con los Medias Rojas por una temporada y $10.75 millones que le permitirá seguir construyendo su argumento para aspirar algún día al Salón de la Fama de Cooperstown.
Varios reportes de prensa confirmaron el pacto, que aún depende de un examen físico. y el propio Chapman difundió una foto suya en redes sociales con una gorra de Boston, equipo que necesitaba reforzar su cuerpo de relevistas con un brazo zurdo de su calibre.
Aunque ya no ocupa las más de las veces el puesto de cerrador, el holguinero continúa siendo una pieza clave en cualquier bullpen y se le venía utilizando como el preparador del camino en la octava entrada, aunque todavía no queda claro cual será su papel específico con los Medias Rojas.
Todo un veterano, Chapman viene de una temporada sólida con los Piratas de Pittsburgh en la cual terminó con efectividad de 3.79, 98 ponches y 39 bases por bolas en 61.2 entradas, que demuestran por qué se mantiene como uno de los pitchers más dominantes de su generación, a pesar de sus 15 contiendas en las Mayores.
Muchos pensaron que con el tiempo iba a disminuir su velocidad, pero Chapman sigue tocando de manera sostenida las 100 millas por hora, alcanzando un máximo de 105, sin dar muestra de que la potencia de su brazo comience a perder poder.
Con siete Juegos de las Estrellas y 335 rescates de por vida en Grandes Ligas, Chapman puede ayudar mucho a unos patirrojos que perdieron a Liam Hendricks debido a una cirugía Tommy John y que espera volver en la venidera campana, pero el equipo necesitaba una seguridad.
A lo largo de su carrera, Chapman exhibe un promedio de carreras limpias de 2,63 en 760 entradas con 1,246 ponches, cifras que le pueden abrir la puerta de Cooperstown de continuar como tendencia, pues su tasa de 14.8 abanicados por cada nueve entradas es la más alta de la historia del béisbol.
Una franquicia histórica, Boston no ha podido hacerse sentir en la tabla de posiciones ni en la postemporada como suele hacer de manera habitual, por eso se mantienen en la carrera por hacerse de los servicios de Juan Soto, el codiciado agente libre dominicano.