Esplendor, crisis y esperanzas: un viaje por la pelota cubana en el 146 aniversario de su primer campeonato
En Cuba se levanta una piedra y debajo de ella sale una futura estrella del deporte de las bolas y los strikes.
Así ha sido a lo largo de la historia desde el primer campeonato oficial inaugurado el 29 de diciembre de 1878 en desafío donde el equipo Habana derrotó 21-20 al Almendares en los terrenos de Tulipán, en la capital cubana, ubicado entre las calles Falgueras y Vista Hermosa, al lado del Colegio Delgado, en el barrio del Cerro.
La primera práctica que se conoce del béisbol en la isla fue en 1860 entre jóvenes estudiantes cubanos y un equipo de marineros de Estados Unidos.
El 24 de noviembre de 1871 un total de 45 estudiantes de medicina de la Universidad de La Habana fueron detenidos por las autoridades españolas acusados de la profanación de la tumba del periodista Gonzalo Castañón, ocho de ellos fueron fusilados el 27 de noviembre.
En dicha época, Cuba era una colonia de España. Por ello, muchas familias ricas o de clase media enviaron a sus hijos a estudiar a escuelas y universidades de Estados Unidos.
Entre aquellos jóvenes estudiantes se encontraban Nemesio Guilló, su hermano Ernesto, José Dolores Amieva y sus dos hermanos, que luego de conocer el béisbol en Norteamérica, regresaron a Cuba con bates, pelotas y guantes para introducir su técnica.
Estos pioneros de la pelota fundaron el Habana BaseBall Club, convirtiéndose en el primer equipo tanto en Cuba como en Latinoamérica.
El 27 de diciembre de 1874 ocurrió un partido de exhibición en el estadio Palmar de Junco, en Matanzas, con el Habana derrotando por abultado marcador de 51-9 a los matanceros.
El entonces capitán general de la isla, Francisco de Lersundi, ya había firmado un decreto prohibiendo la práctica del béisbol por considerarlo un juego que alentaba a la insurrección.
Pero la fiebre por este deporte y su práctica se propagó a lo largo de la nación pasando a ser un símbolo en las aspiraciones de libertad de los cubanos.
Muchos de los primeros jugadores cubanos conspiraron en contra de España, algunos murieron en los campos de batalla y otros fueron desterrados.
Emilio Sabourín, el primer mánager del Club Habana fue desterrado a España y murió en el Castillo del Hacho, Ceuta, en la provincia de Cádiz.
Después que Cuba logró su independencia, el cuerpo del patriota cubano fue trasladado a la capital de la isla donde se encuentra un busto con su figura.
Debido a esta situación, uno de los peloteros estelares en Cuba, Esteban Bellán, decidió viajar a Estados Unidos y se convirtió en el primer latinoamericano en jugar béisbol profesional.
LA LIGA PROFESIONAL CUBANA
Los juegos del béisbol profesional se jugaron en el Almendares Park en La Habana, en el Palmar de Junco en Matanzas, el Aida Park en Cienfuegos, el Boulanger Park en Santa Clara, en La Tropical en La Habana (hoy Pedro Marrero) y en el Estadio del Cerro en la Habana (Latinoamericano).
Los campeonatos profesionales de Cuba se efectuaron desde 1878 hasta 1961. Durante dicha etapa el equipo que sumó más títulos fue el Habana (Leones) con 30, seguido por Almendares (Alacranes) con 25, Cienfuegos (Elefantes) con cinco, Santa Clara (Leopardos) con cuatro, Marianao (Tigres) con cuatro y Fe con cuatro.
El último juego del torneo profesional cubano fue el 8 de febrero de 1961 cuando Cienfuegos con Pedro Ramos en la lomita superó 8-2 al Almendares.
Tal fue el desarrollo beisbolero en Cuba durante la etapa del profesionalismo que se logró tener equipos propios en las Ligas Negras de Estados Unidos, en la Liga Internacional de la Florida (Havana Cubans) y en la Liga Internacional Triple A con los Cuban Sugar Kings, que se ubicó a un paso de recibir una franquicia de Grandes Ligas cuando en 1959 bajo la dirección de Pedro “Preston’’ Gómez ganaron el título derrotando en siete juegos a Minneapolis.
Entre las grandes figuras del profesionalismo jugado en Cuba podemos mencionar a Martín Dihigo, Cristóbal Torriente, José de la Caridad Méndez, Adolfo Luque, Alejandro Oms, Ramón Bragaña, Silvio García, Rodolfo Fernández, Lázaro Salazar (El Príncipe de Belén), Alejandro Crespo, Héctor Rodríguez, Pedro Formental, Lorenzo “Chiquitín’’ Cabrera, Camilo Pascual, Orestes Miñoso, Pedro Ramos, Conrado Marrero, Andrés Fleitas, Octavio “Cookie’’ Rojas y Tony Taylor, entre otros.
Los dos primeros peloteros cubanos en jugar Grandes Ligas en el siglo XX fueron Armando Marsans y Rafael Almeida, ambos en 1911 con los Rojos de Cincinnati.
Luego llegaron Adolfo Luque, Miguel Ángel González, Roberto “Tarzán” Estalella, Willie Miranda y Roberto Ortiz, hasta llegar a 89 en 1960, sin incluir a los negros que no pudieron hacerlo por la discriminación racial de la época.
Cuba fue la principal potencia beisbolera en Latinoamérica y la segunda del mundo solo superada en calidad por el torneo de Grandes Ligas, tanto en número de peloteros profesionales jugando en Estados Unidos como en títulos ganados en Series del Caribe con siete en doce ediciones entre 1949 y 1960, cinco de ellos consecutivos.
De manera simultánea al profesionalismo, Cuba tuvo el mejor béisbol aficionado del mundo y su primera victoria internacional ocurrió en 1926 con el triunfo en los Juegos Centroamericanos de Ciudad de México.
También dominó los campeonatos mundiales amateur desde 1939 en el Estadio de La Tropical, los Juegos Panamericanos desde 1951 en Buenos Aires, Argentina; así como ganaron dos títulos en Juegos Olímpicos.
LAS SERIES NACIONALES
El 14 de enero de 1962 comenzó una nueva etapa del béisbol en Cuba con la inauguración de la Serie Nacional. Actuaron cuatro equipos en este primer campeonato: Habana, Occidentales, Azucareros y Orientales.
El Habana fue dirigido por José María Fernández, los Occidentales por Fermín Guerra, los Azucareros por Tony Castaño y los Orientales por Pedro “Natilla’’ Jiménez.
Este primer torneo fue ganado por Occidentales con marca de 18 triunfos y nueve derrotas. En el juego de apertura en el Estadio Latinoamericano (antes Estadio del Cerro) se enfrentaron Orientales y Azucareros. La victoria fue para los Azucareros por blanqueada 6-0 y el lanzador ganador fue el abridor Jorge Santín. La derrota la sufrió Ricardo Díaz Quesada.
Entre las primeras estrellas de este béisbol se encuentran Pedro Chávez, Urbano González, Manuel Alarcón, Modesto Verdura, Miguel Cuevas, Aquino Abreu, José Antonio Huelga, Manuel Hurtado, Alfredo Street, Ricardo Lazo, Félix Isasi y Tony González, por citar a 12 de ellos.
A pesar de la rica historia del béisbol profesional en Cuba, debemos decir que los aficionados apoyaron desde el inicio las Series Nacionales.
Luego de este proceso inicial los organizadores aumentaron el número de equipos hasta convertir este torneo en un verdadero campeonato nacional por provincia.
Con el tiempo surgieron figuras de enorme calidad como Omar Linares, Luis Giraldo Casanova, Braudilio Vinent, Antonio Muñoz, Pedro José Rodríguez, Fernando Sánchez, Agustín Marquetti, Rogelio García, Víctor Mesa, Alfonso Urquiola, Rey Vicente Anglada, Wilfredo Sánchez, Germán Mesa, Pedro Medina, Lázaro Valle, Pedro Luis Lazo, Frederich Cepeda y Jorge Luis Valdés, entre muchos otros.
Podemos asegurar que estos torneos nacionales fueron de gran calidad entre 1961 y finales de la década del noventa. Luego de esta fecha, decenas de peloteros comenzaron a abandonar el país por diferentes vías y el nivel cualitativo fue disminuyendo poco a poco hasta llegar al momento actual donde la calidad es muy inferior al de etapas anteriores.
El equipo con mayor número de campeonatos ganados en Series Nacionales ha sido Industriales con 12. Los dirigentes con más títulos son Jorge Fuentes con cinco, Higinio Vélez con cuatro y Ramón Carneado con cuatro (consecutivos entre 1963 y 1966).
Algunos peloteros que jugaron en este torneo han vestido uniformes de Grandes Ligas. Entre los más destacados podemos mencionar a Yordan Álvarez, Aroldis Chapman, José Abreu, Yuli Gurriel, Kendrys Morales, Raisel Iglesias, los hermanos Liván y Orlando Hernández, Yoenis Céspedes, Yasiel Puig, José Contreras, Jorge Soler y José “Candelita’’ Iglesias.
En la última temporada del 2024 un total de 32 jugadores cubanos actuaron con equipos de Grandes Ligas. En estos momentos, la principal estrella entre los nacidos en la isla es Yordan Álvarez con los Astros de Houston, considerado entre los diez mejores bateadores de este béisbol.
RESUMEN DE EVENTOS INTERNACIONALES
Por el alto número de peloteros abandonando la isla en busca de llegar a Grandes Ligas y por la entrada de los profesionales en eventos importantes a nivel internacional, a partir de la década del 2000 la selección cubana comenzó a sufrir derrotas en casi todos los torneos donde antes había ganado con facilidad.
En los campeonatos mundiales que se iniciaron en 1938 en Liverpool, Inglaterra, los cubanos dominaron desde su primera participación en 1939 en el Estadio La Tropical de la Habana, conquistando 24 títulos y estuvieron ausente por diferentes razones en algunos de estos eventos.
Desde 1969 en Santo Domingo, República Dominicana hasta el 2005 en Holanda, los antillanos ganaron 16 mundiales consecutivos. Desde entonces, han perdido los últimos tres logrando el segundo puesto en cada uno de ellos.
En Juegos Panamericanos desde 1951 en Buenos Aires, Argentina, los cubanos ganaron con peloteros de la llamada Unión Atlética Amateur.
No asistieron al evento de 1955 en México y perdieron en 1959 en Chicago, Estados Unidos. A partir de 1963 en Río de Janeiro, Brasil, con jugadores de las Series Nacionales conquistaron 12 títulos consecutivos hasta el 2007.
Luego de esta fecha, han sido derrotados en los últimos cuatro eventos (2011-15-19-23), dos de ellos sin medallas (2019-23).
En Juegos Centroamericanos y del Caribe desde su inauguración en 1926 en México, los antillanos han sobresalido en béisbol con 14 títulos.
Pero de los últimos cinco celebrados solo han ganado dos veces en el 2006 y 2014, perdiendo en el 2002, 2010, 2018 y 2023.
En el Clásico Mundial que se jugó por primera vez en 2006 con la participación de peloteros de Grandes Ligas, la mejor actuación del equipo cubano fue el segundo lugar en ese torneo inaugural cuando perdieron en la final 10-6 frente a Japón.
Desde entonces, en los cuatro siguientes torneos no han terminado entre los tres primeros puestos (cuarto en 2024).
En seis Juegos Olímpicos donde el béisbol ha participado los cubanos ganaron en 1992 (Barcelona, España), en Atlanta, Estados Unidos (1996) y en Atenas, Grecia (2004). Perdieron en Sidney (2000) al terminar en segundo lugar, en Pekín, China (segundo) y en Tokio, Japón (2020) cuando se marcharon sin medallas.
¿CRISIS EN EL BEISBOL CUBANO?
La crisis del béisbol cubano se encuentra en su torneo nacional, pues cuando analizamos el nivel general entre los peloteros dentro del país, los que actúan en el profesionalismo de Japón, en Latinoamérica y en Grandes Ligas, podemos asegurar que la calidad individual del jugador antillano se mantiene en buen estado.
En estos momentos en el único renglón del béisbol donde se refleja un descenso cualitativo del pelotero cubano es el pitcheo abridor. Pues en épocas lejanas y hasta en otras pasadas, pero más cercanas, Cuba tuvo lanzadores en Grandes Ligas que ganaron más de 15 juegos y hasta pasaron de los 20, como son los casos de Luis Tiant, Camilo Pascual, Miguel Cuéllar, Adolfo Luque, Sandalio Consuegra, Liván Hernández, su hermano Orlando Hernández, José Contreras y José Fernández.
Tiant, con 229 victorias superó las 20 en cuatro temporadas. Superó los 200 ponches tres veces, con un máximo de 264 en 1968. En dos campañas lanzó para efectividad de 1.60 (1968) y 1.91 (1972). Camilo (174 triunfos) sumó más de 20 en dos temporadas ponchando a más de 200 en cuatro ocasiones consecutivas entre 1961 y 1964, con un máximo de 221 en 1961.
El curveador habanero tuvo problemas en su brazo de lanzar que le afectó después de cumplir los 32 años (1966). Cuellar (185 victorias) superó la cifra de 20 en cuatro temporadas. Ponchó a más de 200 en 1967 y ganó el premio Cy Young de la Americana en 1969 con Baltimore (23-11- 2.38 de efectividad).
Luque (194 triunfos) ganó el campeonato de pitcheo de la Nacional con 27 victorias, ocho reveses y efectividad de 1.93 en la temporada de 1923.
La mejor marca de Consuegra fue en 1954 con los Medias Blancas de Chicago al sumar 16 triunfos con sólo tres reveses para liderar en ganados y perdidos de la Americana.
Liván (178 victorias) tuvo su mejor récord en el 2000 con los Gigantes de San Francisco, con 17 triunfos. Sus dos mejores marcas de ponches fueron 186 en 2004 y 178 en 2003.
Su hermano Orlando (El Duque, 90 éxitos) tuvo su mejor temporada con los Yankees en 1999 al ganar 17. Su año con más ponches fue en 2003, con 178.
Contreras (78 triunfos) ganó 15 y perdió siete con los Medias Blancas en 2005, recetando 154 ponches. En 2004 propinó 150 con dos equipos (Yankees y Chicago).
Con relación a Contreras y Orlando Hernández debemos agregar que ambos se iniciaron tarde en el béisbol de Grandes Ligas.
El pinareño a los 31 años y el nacido en Villa Clara a los 32. El último de los cuatro lanzadores cubanos en dar más de 200 ponches fue el oriundo de Santa Clara en Las Villas, José Fernández (38-17-2.58), que recetó 253 en 182.1 entradas en el 2006 y 187 en su debut en el 2013 cuando conquistó el premio de Novato del Año.
En cuatro temporadas con solo dos completas con los Marlins ponchó a 589 bateadores en 471.1 entradas.
Desde José Fernández ningún otro pitcher nacido en Cuba ha logrado mantenerse como abridor estelar en Grandes Ligas, pues el otro que parecía que podía llegar a serlo el zurdo oriundo del Surgidero de Batabanó Néstor Cortés, sólo ha tenido una buena temporada en el 2022 cuando ganó 12 con efectividad de 2.44 y 163 ponches en 158.1 entradas con los Yankees de Nueva York.
¿EXISTE SOLUCIÓN PARA MEJORAR EL BEISBOL CUBANO?
A pesar de la crisis económica y social que existe en Cuba, la pasión por el béisbol sigue intacta.
Lo que se necesita para elevar el nivel cualitativo de su torneo nacional es la existencia de recursos materiales para la práctica masiva desde la base (escolares), mejorar los estadios, ampliar los incentivos económicos para los jugadores, organizar de nuevo un campeonato profesional como existió antes de 1961 (mejorado) y que los peloteros de la isla puedan aspirar a jugar en Grandes Ligas sin necesidad de tener que abandonar la tierra donde nacieron.
Sabemos que existen otras medidas que deberían tomarse, pero solo con las que hemos mencionado la pelota volvería a tomar auge dentro de la isla.
¿Será esto posible? Algunos creen que aquellos tiempos pasados de grandeza del béisbol cubano se fueron para siempre.
Y aunque debemos reconocer que quienes así se expresan tienen razones para pensar de esa forma, nosotros consideramos que por las excelsas virtudes naturales que adornan al pelotero cubano lo único que ellos necesitan es tener en sus manos las herramientas necesarias para elevar el nivel cualitativo.
¿Cuándo podrá ocurrir? No lo sabemos. Pero la esperanza es lo último que se pierde. Así que debemos mantenerla.
De lo que si estamos convencidos es que lo primero que debe ocurrir para que suceda lo que cada cubano desea con relación al futuro de este deporte en la isla es que se inicie una apertura entre las Grandes Ligas y la Federación Cubana de Béisbol. Cuando esto suceda (más temprano o tarde) será el inicio del retorno de la grandeza beisbolera en el torneo nacional, en eventos internacionales y en número de peloteros actuando en Grandes Ligas.