Béisbol

Yuli Gurriel no se rinde: entrena en el jardín izquierdo y sueña con volver a Grandes Ligas

Cuando muchos pensaban que había llegado la hora de colgar los spikes, Yuli Gurriel vuelve a sorprender: está entrenando como jardinero izquierdo.
Cuando muchos pensaban que había llegado la hora de colgar los spikes, Yuli Gurriel vuelve a sorprender: está entrenando como jardinero izquierdo. Mark J. Rebilas-Imagn Images

A Yuli Gurriel nadie le ha regalado nada en este juego.

Y si algo ha demostrado el pelotero espirituano en sus años bajo el sol de las Mayores es que nunca ha temido reinventarse. Ahora, cuando muchos pensaban que había llegado la hora de colgar los spikes, el campeón de mil batallas vuelve a sorprender: está entrenando como jardinero izquierdo.

El inicialista que brilló con los Astros de Houston ahora se lanza a la pradera izquierda en busca de una nueva oportunidad.

Así lo reportó el reconocido periodista Jon Heyman, quien reveló en la red social X (antes Twitter) que Gurriel lleva días preparando su cuerpo y sus reflejos para un posible retorno a la Gran Carpa.

Este movimiento —atrevido, poco común para alguien de su edad— llega después de que firmara un contrato por $1.35 millones con los Padres de San Diego en febrero.

Un monto que, aunque modesto para el estándar de las superestrellas, lo colocaba como el 18vo cubano mejor pagado en las Mayores.

Pero la historia dio un giro inesperado: semanas después fue puesto en waivers -lista de peloteros disponibles- y quedó fuera de la organización californiana, lo que llevó a muchos pensar que el veterano se iría a su casa a contemplar el resto de la temporada desde una posición de descanso y, para decirlo más claro, retiro.

Gurriel, sin embargo, no baja la cabeza. A sus 40 años, bien podría estar disfrutando de los más de $61 millones que ha ganado en su paso por el béisbol norteamericano, según datos de Spotrac, pero él no piensa en cuentas bancarias, sino en seguir compitiendo.

Porque Gurriel no es solo una figura en el terreno. Es parte de la identidad de una generación. Campeón de bateo de la Liga Americana. Dos veces monarca de la Serie Mundial. Uno de los pocos que ha podido vencer al tiempo con elegancia y resultados. Un referente tanto en Houston como en la diáspora cubana.

Es cierto que sus números este año no ayudan mucho: apenas cuatro imparables en 36 turnos (.111 de promedio), con un OBP de .200, tres empujadas y dos anotadas, lo cual refleja un declive inevitable y para muchos esperado.

Pero como él mismo ha dicho más de una vez: “esto no se trata de cómo se empieza, sino de cómo se termina’’.

Y aún le queda una meta personal por alcanzar: los 100 cuadrangulares en Grandes Ligas. Está estacionado en 98 y no se conforma con quedarse tan cerca.

Si logra regresar y defender un turno en los jardines sería apenas su segunda vez en esa posición en Grandes Ligas.

La anterior fue en 2016, durante su debut con los Astros cuando jugó ocho entradas en el jardín izquierdo. En Cuba lo vimos brillar en segunda y tercera bases, pero en Estados Unidos su nombre ha estado asociado principalmente con la inicial.

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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