El poder cubano estalla en Anaheim y el caballo de los Marlins sigue peleado con la victoria
Cuando se habla de Sandy Alcántara, se habla del Cy Young, del caballo de batalla del pitcheo de los Marlins.
Pero el viernes por la noche, en Anaheim, el as dominicano no pudo desprenderse de la derrota. Y, para su desgracia, enfrente tuvo a cubanos con hambre, con la motivación de un público que quiere ver más que promesas.
Los Angelinos de Los Ángeles aprovecharon otra tarde inconsistente de Alcántara y derrotaron 7-4 a unos Marlins de Miami que, como casi siempre este año, llegaron tarde al marcador y les faltó la fuerza para seguir sumando al final del encuentro.
La jornada comenzó torcida para Alcántara (2-7), quien volvió a batallar con el comando y la ejecución. Aunque ponchó a seis en 5.1 entradas, permitió cinco carreras limpias, incluyendo un cuadrangular solitario de Taylor Ward y un doble productor de Yoan Moncada, quien empieza a encontrar su ritmo tras un inicio lento.
Moncada, con su elegancia habitual en tercera, también contribuyó con un doble en la cuarta entrada y terminó de 4-2, confirmando que cuando la salud le respeta, el talento nunca estuvo en duda.
Pero si de impacto se trata, Jorge Soler se robó los reflectores. En la octava entrada, con el juego apretado 6-4, el habanero conectó su séptimo vuelacercas del año, un misil de 417 pies que despejó cualquier intento de remontada de los peces. Fue el golpe final, la estocada del cubano que tiene pólvora en el bate.
Soler, además, anotó dos veces y empujó una más en un partido donde los Angelinos no necesitaron muchos hits (apenas seis) para hacer daño.
Con paciencia en el plato y aprovechando errores mentales —como una interferencia del receptor de los Marlins —, los locales supieron maximizar cada oportunidad.
Del otro lado, Miami conectó 14 imparables, pero dejó 14 hombres en base. La falta de oportunidad y la desconexión en momentos clave vuelven a hundir a una novena que se cae en los detalles.
Eric Wagaman pegó un jonrón de tres carreras en la séptima, y Kyle Stowers también respondió con tres imparables, pero la reacción fue tardía.
En contraste, Yusei Kikuchi (1-4) dominó desde la loma con 5.2 entradas sin permitir carrera, mientras que el veterano Kenley Jansen se apuntó su salvamento número 11, a pesar de otorgar dos boletos en el noveno que mantuvieron a los fanáticos en silencio.
¿Y Alcántara? Ya van siete derrotas. Su efectividad está por encima de 8.00. Lo que una vez fue certeza, hoy es duda. Y aunque no se trata de enterrarlo, sí de reconocer que este no es el mismo hombre que dominó la liga. Quizás es momento de una pausa, de una revisión profunda.
Lo cierto es que en Anaheim, los cubanos hablaron. Uno con el bate poderoso, otro con su disciplina en el plato. Y Miami, como tantas veces esta temporada, volvió a quedarse corto.
Esta historia fue publicada originalmente el 24 de mayo de 2025, 0:54 a. m..