Prospecto cubano es liberado por un equipo de Grandes Ligas y otro lo recoge en menos de 24 horas
El sueño de Oscar Colás con los Medias Blancas llegó a su fin, pero una nueva oportunidad de jugar en Grandes Ligas cobró vida en menos de 24 horas.
Este sábado la organización de Chicago tomó la decisión de dejar en libertad al jardinero santiaguero, quien fuera una de las firmas internacionales más prometedoras del 2022 cuando estampó su nombre por $2.7 millones.
La desagradable noticia parecía nublar el horizonte del joven prospecto antillano cuando este domingo se anunció que firmó un contrato de Ligas Menores con los Angelinos de Los Ángeles.
Pendiente de un examen físico, se espera que Colás recale en la sucursal de Doble A de la novena californiana, Rockets City Trash Pandas, un lugar ideal para corregir deficiencias y tratar de encontrar otra vez el camino a las Mayores.
Colás, quien cumplirá 27 años el próximo 17 de septiembre, no logró responder a las altas expectativas que acompañaron su llegada a la franquicia de la Ciudad de los Vientos.
Luego de un debut en Grandes Ligas el 30 de marzo de 2023 donde vio acción en 75 encuentros, su camino comenzó a empinarse. Aquel año conectó apenas 5 cuadrangulares, remolcó 19 carreras y sumó 14 extrabases. No fue suficiente para convencer a una gerencia en plena transformación.
En 2024 las oportunidades escasearon aún más: solo participó en 13 juegos en el máximo nivel. Durante el receso de temporada, Chicago firmó a más de cinco jardineros en la agencia libre, una señal clara de que Colás ya no entraba en los planes.
Fue sacado del róster de 40 y enviado a Doble A, con un mensaje implícito: tenía que reinventarse si quería otra oportunidad.
Pero los números de este 2025 no ayudaron. En 29 partidos entre los Birmingham Barons (AA) y los Charlotte Knights (AAA), el indómito apenas logró una línea ofensiva de .163/.245/.255, con un jonrón, seis dobles y 12 remolcadas en 98 turnos legales.
Más alarmante aún: se ponchó 33 veces. Su producción simplemente no justificaba un espacio en la organización.
Paradójicamente, su mejor versión la mostró en 2022 cuando dejó average de .314 con 23 jonrones y 79 impulsadas entre Clase A+, AA y AAA.
Aquella temporada generó esperanza y entusiasmo. Pero ese nivel nunca se trasladó a las Grandes Ligas.
Ahora, en su nuevo destino en las Ligas Menores enfrenta un reto decisivo para su relanzar su carrera.
En este negocio, el margen de error es mínimo. A veces, una mala racha te borra del mapa. Y en el caso de Colás, la ventana de la oportunidad se cerró antes de lo esperado, pero a partir de ahora queda en sus manos volver a abrirla.
Esta historia fue publicada originalmente el 25 de mayo de 2025, 11:11 a. m..