Lanzador cubano, del brillo al adiós con los Orioles. ¿Qué determinó su salida de Baltimore?
Por ahora, se cierra el ciclo. El zurdo cubano Cionel Pérez fue designado para asignación este viernes por los Orioles de Baltimore, en una decisión que pone fin —al menos por ahora— a una etapa que comenzó con promesas de grandeza y terminó entre dudas e inconsistencia.
Después de un inicio de temporada que dejó más preocupaciones que certezas, el movimiento no sorprende. Su última presentación con los Orioles fue una pesadilla: cinco carreras permitidas en una entrada ante los Medias Rojas de Boston, incluyendo un cuadrangular de tres carreras de Rob Refsnyder. Fue la gota que colmó el vaso.
Pero esta no es solo la historia de una mala salida. Es el desenlace de una curva descendente que comenzó después de un brillante 2022, cuando se ganó la confianza del cuerpo técnico con una efectividad de 1.40, mostrando un dominio que lo colocó entre los relevistas más sólidos de la Liga Americana.
Todo cambió para Pérez
Desde entonces todo fue cuesta abajo. En 2023 su efectividad subió a 3.54.
En 2024 se elevó a 4.53. Y este año, en apenas 19 apariciones, registró un promedio de limpias de 8.31 y un WHIP de 2.12.
En 21.2 entradas permitió 28 hits, 22 carreras (20 limpias), regaló 18 boletos y ponchó a 21.
Perdió el comando, perdió el lugar en el bullpen… y, finalmente, perdió el puesto.
Baltimore, urgido de un brazo fresco para el segundo juego de la doble cartelera del viernes, tomó una decisión difícil pero inevitable: sacar al matancero del róster.
En su lugar, el derecho Yaramil Hiraldo fue subido desde Triple A para esperar su debut en las Grandes Ligas.
Una historia con varias camisetas
A sus 28 años, Cionel Pérez ha vivido la montaña rusa de las Grandes Ligas. Desde su debut con los Astros de Houston en 2018, pasando brevemente por Cincinnati, hasta consolidarse —y luego desvanecerse— con los Orioles.
Reclamado en waivers desde los Rojos en noviembre de 2021, su llegada a Baltimore fue vista como una jugada maestra del gerente general Mike Elias. Durante un tiempo lo fue.
En total ha lanzado en 257 partidos de Grandes Ligas, todos como relevista. Tiene marca de 15-6, con una efectividad vitalicia de 4.22.
En 237 entradas ha permitido 222 hits, otorgado 129 boletos y ponchado a 218 rivales.
Pero ahora, su futuro inmediato está en suspenso. Al no contar con opciones para ser enviado a Ligas Menores, deberá pasar por el proceso de waivers.
Si ningún equipo lo reclama podrá aceptar una asignación a Triple A dentro del sistema de los Orioles o declararse agente libre.
¿Y ahora?
No es el primer brazo cubano que enfrenta este tipo de encrucijadas. Y no sería la primera vez que un veterano como Cionel se reinventa en otra franquicia. El talento está ahí. El carácter también. Pero hace falta más. El tiempo dirá si hay otro equipo dispuesto a apostar por su recuperación. Por ahora, lo cierto es que su capítulo con Baltimore ha llegado a su fin.
Esta historia fue publicada originalmente el 25 de mayo de 2025, 10:34 a. m..