Prospecto cubano gana el JMV de la Northwest League: la joya que Seattle espera en el 2026
El béisbol cubano no deja de producir talentos y en este 2025 uno de los nombres que más ruido ha generado es el de Lázaro Montes, un joven slugger que acaba de ser elegido Jugador Más Valioso de la Northwest League.
Con apenas 20 años, este habanero de poder descomunal ya comienza a escribir su historia en el sistema de Ligas Menores de los Marineros de Seattle.
Montes completó una campaña de ensueño con números que hablan por sí solos: 18 jonrones en Clase-A avanzada, otros 14 bambinazos en Doble-A, y un total de 32 cuadrangulares en toda la temporada.
En la Northwest League firmó un OPS de .959, una cifra que lo coloca entre los bateadores más dominantes de su circuito y que confirma que su madero no tiene fronteras.
Seattle sabía lo que hacía cuando apostó fuerte por él en el mercado internacional. Desde su firma, los scouts resaltaron el poder natural de Montes, pero también su capacidad para aprender y ajustar.
En 2025, ese crecimiento se hizo evidente: ya no es solo un bateador que busca el jonrón, sino un joven con paciencia en el plato y con una mejor selección de pitcheos.
El reconocimiento de MVP no solo premia sus estadísticas, sino también su madurez.
A esa edad, muchos prospectos todavía están ajustándose a la vida profesional, pero Montes ya se comporta como una figura dentro y fuera del terreno. Sus compañeros destacan su disciplina diaria, y la organización lo ve como un líder en ciernes.
En Seattle, las expectativas son enormes. El equipo tiene una base sólida de pitcheo, pero lleva años buscando bateadores que ayuden a cambiar el curso de los partidos.
Con Montes, sienten que esa pieza podría llegar desde dentro de la organización y no vía cambio o agencia libre. El 2026 aparece en el horizonte como el año en que podría debutar en Grandes Ligas, siempre que mantenga su desarrollo en Doble-A y Triple-A.
El cubano no oculta sus sueños. En entrevistas pasadas, ha dicho que sueña con pararse en el T-Mobile Park y escuchar su nombre coreado por los fanáticos.
“Quiero ser un pelotero grande, quiero representar a mi familia y a mi país. Estoy trabajando cada día para eso’’, aseguró en una de sus primeras conversaciones con la prensa tras firmar con Seattle.
Lo cierto es que el tiempo corre a su favor.
Con apenas 20 años ya es MVP, ya es un referente en Ligas Menores y ya carga sobre sus hombros el peso de la esperanza de una franquicia.
Si nada se interpone en su camino, Seattle podría estar recibiendo en 2026 a un toletero listo para cambiar la cara de la ofensiva y darle a los fanáticos un nuevo ídolo cubano para seguir.