Béisbol

Los Yankees no siguen la fórmula mágica para ganar títulos y están otra vez eliminados. ¿Qué falló ahora?

 Aaron Judge es para muchos expertos el bateador más completo de Grandes Ligas, pero él solo no puede ganar un playoff.
Aaron Judge es para muchos expertos el bateador más completo de Grandes Ligas, pero él solo no puede ganar un playoff. Brad Penner-Imagn Images

Pitcheo, pitcheo y más pitcheo.

Esta es la primera fórmula mágica para ganar campeonatos. Luego, combinar buena ofensiva, velocidad y defensa para redondear un equipo completo.

¿Algo más?: La cohesión necesaria para realizar un buen juego de conjunto y utilizar estrategias cuando no se puedan lograr victorias por los jonrones.

De poco vale tener un grupo de jonroneros cuando el pitcheo es mediocre y a la ofensiva solo se busca el batazo largo que se produce con poca frecuencia cuando se tiene al frente a un elenco de lanzadores de primer nivel.

Como franquicia histórica y tradición beisbolera, amo a los Yankees, Pero el estilo de juego que han utilizado en los últimos años, el desbalance cualitativo entre bateo y pitcheo, así como por su mala dirección, este equipo no resulta de mi agrado.

El jueves, con la Serie Divisional de la Liga Americana 2-1 a favor de los Azulejos pero jugando en el Yankee Stadium, existía una buena posibilidad de victoria para los Bombarderos del Bronx empataran el playoff, pero la novena de casa solo pegó seis incogibles y anotó dos carreras ante un trabajo excelente de ocho lanzadores de Toronto que se impuso 5-2.

De esta manera, los Azulejos avanzaron a su primera Serie de Campeonato de la Liga Americana desde el 2016 y los Yankees fueron eliminados para seguir sin conseguir otro anillo de Serie Mundial desde el 2009 (15 años).

Mientras que Toronto ha demostrado ser un equipo capaz de ganar con varias formas diferentes de jugar béisbol, los Yankees solo esperan hacerlo a través de jonrones.

Durante la temporada regular los Yankees fueron los primeros en cuadrangulares con 274 y en impulsadas con 820 para superar por 30 jonrones a los Dodgers (244) y por 49 remolques a Toronto (771).

Pero en el pitcheo ocupó el puesto 14 en efectividad (3.91) y fue uno de los peores en la función de relevo.

Es cierto que tienen en su nómina a quien es para muchos expertos el bateador más completo de Grandes Ligas, Aaron Judge.

También cuentan con otros jugadores con fuerza al bate.

Pero en el béisbol moderno no solo se gana con jonroneros. Es necesario tener un balance entre los diferentes renglones del juego y en especial en el pitcheo tanto abridor como relevistas.

Cuando llega la postemporada los equipos juegan a ganar lo mismo repartiendo batazos, con nivel monticular, con buena defensa, con estrategias cuando no se producen batazos y entregando todo en el terreno de juego en busca de la victoria.

Esto se volvió a demostrar en este cuarto juego en el Yankee Stadium. El mánager visitante utilizó ocho lanzadores durante todo el partido y el que más actuación tuvo solo lo hizo en 1.2 entradas.

Los bateadores locales no pudieron descifrar esta combinación de envíos.

El piloto de los Yankees Aaron Boone ha demostrado en muchísimas ocasiones que es un pésimo estratega de béisbol. No puede ganar un campeonato teniendo un equipo poderoso.

Solo juega al batazo y si este no se produce es incapaz de hacer movimientos y jugadas que cambien la decoración del juego.

Para citar solo un ejemplo en este partido del miércoles ante Toronto en el octavo episodio vino a batear con un hombre en circulación Anthony Volpe, quien se había ponchado 10 veces en sus últimos 14 turnos y volvió a ser retirado por los strikes (11 en 15).

Luego en el noveno inning sacó al dominicano Amed Rosario por Ryan McMahon que ya había conectado un jonrón en el tercer acto ante el zurdo Mason Fluharty y este respondió con cohete al bosque central.

A quien había que sustituir era a Volpe que en esta postemporada sumó 15 ponches en 23 turnos. Pero Boone lo hizo al revés sacando a McMahon que bateaba .286 con un cuadrangular.

No, que nadie piense que estoy culpando de la derrota al mánager de los Yankees. Para nada, el revés llega por un mejor juego en sentido general que tuvo el equipo de Toronto.

Pero la verdad es que Boone es un mánager errático. Lo mejor que hace es mascar chicle en el banco. El propietario y el mánager general de los Yankees deben mover piezas en busca de regresar y ganar una Serie Mundial.

Lo merece la franquicia más exitosa en la historia del béisbol. Para ello debe reforzar el pitcheo tanto el abridor como el relevista y traer un nuevo estratega al terreno.

El triunfo correspondió al equipo que mejor jugó. Los Azulejos merecían la victoria. Y ahora se enfrentarán en la Serie por el Campeonato de la Liga Americana al que resulte ganador del partido de este jueves entre los Tigres de Detroit y los Marineros de Seattle.

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