Astro de los Marlins responsable de abrir el juego que define el primer round del Clásico en Miami
Sandy Alcántara era el que más reía.
Cuando salió al terreno del loanDepot park envuelto en el uniforme de República Dominicana, nadie exhibía una sonrisa orgullosa más grande que la del astro de los Marlins de Miami, quien ya tiene definida su responsabilidad en el grupo.
No es un secreto que fue designado por el dirigente Albert Pujols como el abridor contra Venezuela el próximo 11 de marzo, en lo que se perfila como el duelo que puede decantar la primera fase del Grupo D que para muchos es el más difícil del Clásico Mundial de Béisbol.
“Como no voy a estar contento’’, expresó Alcántara, rodeado de estrellas de primera magnitud, desde Vladímir Guerrero a Fernando Tatis, pero también de jóvenes como su propio compañero de equipo, Agustín Ramírez, debutante en este tipo de eventos.
Ese juego, programado para las 8 p.m. (HE) y televisado por FS1, no es un lance más: es una “final adelantada” dentro de la primera ronda, un choque entre dos potencias caribeñas con historia y drama, y en el que Alcántara no solo será motor, sino símbolo.
El derecho, ganador del Cy Young de la Liga Nacional en 2022, llega con la mochila del pasado torneo mundial: en el evento de 2023 también abrió contra Venezuela y sufrió su peor salida al permitir tres carreras en apenas tres entradas y dos tercios, en una derrota 5-1 que dejó a Dominicana fuera en la fase de grupos, una de las grandes sorpresas del evento.
Pero esta vez es diferente. Alcántara no solo ya ha compartido bullpen y sesiones de práctica con el conjunto quisqueyano, palpando el compromiso y la hermandad del grupo; ahora lo han escogido para el capítulo más relevante de la primera ronda, el que puede decidir el rumbo del equipo en su propio “patio” en Miami.
“Estoy muy emocionado de lanzar ese día. Es una gran oportunidad para mí. No importa qué juego me toque, solo quiero estar ahí y dar lo mejor de mí”, declaró el mismo Alcántara tras conocerse la noticia, palabras que resuenan con ese orgullo nacional que pocos atletas pueden expresar con tanta naturalidad.
En un grupo que incluye a Nicaragua, Países Bajos, Israel y Venezuela, la República Dominicana ha ido armando su rotación con una lógica clara: llegar a ese último duelo con su brazo más temible.
Alcántara, de 30 años y con la franquicia de los Marlins sobre sus hombros como abridor del Día Inaugural por sexta vez, ha tenido un camino con altibajos tras una lesión importante.
Pero ahora, con la camiseta dominicana puesta y respaldado por un equipo que quiere demostrar por qué es favorito, el pitcher de San Cristóbal encarna la esperanza de reconciliación con el Clásico Mundial.
Porque en República Dominicana, lanzar ante Venezuela en Miami no es simplemente un duelo más: es dignidad, es historia y es la bandera en lo más alto.