Con polémica al final, Estados Unidos vence a República Dominicana y avanza a final del Clásico Mundial
El final no fue el deseado para un final, pero Estados Unidos no va a perder ni un minuto en cuestionar la victoria.
En un escenario que reunió talento de sobra y una atmósfera digna de octubre, el equipo de casa logró imponerse el domingo en la noche 2-1 a República Dominicana en el loanDepot Park de Miami y aseguró su pase a la final del Clásico Mundial de Béisbol por tercera edición consecutiva.
El choque estuvo cargado de dramatismo desde el primer lanzamiento y mantuvo en vilo a los más de 36,000 aficionados que llenaron el estadio.
Al final, el equipo estadounidense resistió la presión y encontró la forma de salir con la victoria en un duelo donde cada lanzamiento pareció decisivo.
Cuando Gerardo Perdomo se ponchó con una bola en la zona baja, la mitad de esos aficionados profieron un grito de dolor, pero el mánager dominicano Albert Pujols tuvo la deportividad de enfocarse en lo positivo y no caer en la tentación de criticar al árbitro de home.
“No voy a cuestionar ese strike, sino que voy a enfocarme en lo positivo’’, comentó Pujols.
“Fue un gran juego de béisbol, pero sabíamos que alguien iba a celebrar y que alguien se iba a ir llorando a su casa. Desafortunadamente, nos tocó a nosotros esa segunda opción’’.
La ofensiva dominicana fue la primera en golpear. En el segundo episodio, el poderoso Junior Caminero conectó un cuadrangular solitario que viajó con autoridad entre los jardines izquierdo y central, encendiendo al dugout quisqueyano y colocando a su equipo delante 1-0.
Sin embargo, esa ventaja no duró demasiado. Estados Unidos respondió en el cuarto capítulo cuando Gunnar Henderson abrió la entrada con un jonrón que empató el marcador.
Poco después, el joven Roman Anthony continuó su brillante torneo al desaparecer otra pelota por el jardín central, un batazo que terminó convirtiéndose en la carrera de la diferencia.
Desde ese momento, el partido tomó el tono de un verdadero duelo de pitcheo.
El abridor estadounidense Paul Skenes tuvo que navegar aguas turbulentas, especialmente en una cuarta entrada en la que escapó de un peligroso atasco con las bases llenas. Cada out se volvió oro en un encuentro donde el margen de error era mínimo.
La defensa también dejó momentos memorables. Julio Rodríguez protagonizó una de las jugadas de la noche cuando se elevó cerca de la pared para robarle un cuadrangular a Aaron Judge, manteniendo a Dominicana con vida en un partido donde cualquier detalle podía cambiar la historia.
A medida que avanzaban las entradas, los relevistas estadounidenses fueron cerrando las puertas. El bullpen logró sofocar varias amenazas de la novena caribeña, incluyendo una complicada situación en la séptima entrada que terminó sin daño gracias a dos ponches oportunos.
El desenlace llegó en el noveno episodio con el cerrador Mason Miller en la lomita. Dominicana logró colocar la carrera del empate en tercera base y la tensión se apoderó del estadio. Entonces llegó el turno de Perdomo, quien terminó ponchándose en un tercer strike que dejó muchas dudas.
El lanzamiento final pareció caer en la parte baja de la zona, lo suficientemente cerca como para generar debate. Para muchos, fue un pitcheo discutible que quizá no debía poner fin a un partido de tanta intensidad, menos aún con un ponche cantado que dejó congelado al bateador.
“Repito que no quiero concentrarme en eso’’, agregó Pujols.
“Prefiero recordar todo lo bueno que me han dejado estos días. Yo lo he ganado todo en el béisbol, pero esta experiencia y compartir con estos muchachos ha sido lo más grande que me ha sucedido’’.
Más allá de la polémica, el marcador final reflejó un choque inesperadamente cerrado. Con dos alineaciones repletas de estrellas y poder, pocos imaginaban un duelo de apenas tres carreras.
Pero así es el béisbol en su forma más pura: tensión, defensa, pitcheo y detalles mínimos que deciden el destino de un juego.
Y esta vez, ese destino colocó nuevamente a Estados Unidos en la final del Clásico Mundial. Ahora solo resta esperar al rival que saldrá del enfrentamiento del lunes entre Italia y Venezuela para definir quién se llevará el título del torneo.
Esta historia fue publicada originalmente el 16 de marzo de 2026, 0:07 a. m..